jueves, 29 de marzo de 2012

Guión para seguir la Misa de la Cena del Señor en Jueves Santo 2012






JUEVES SANTO 2012

MONICIÓN DE ENTRADA:
Dentro de unos instantes vamos a recibir en silencio al sacerdote, pero antes queremos deciros que vamos a celebrar sobre todo el Amor de Dios en la forma de la Institución de la Eucaristía. Y el amor de Cristo por todos sus discípulos –los de antes y los de ahora—a quienes les lava los pies. Hoy en todas las iglesias del mundo se repetirá estas muestras del amor de Dios a sus criaturas. Abramos, pues, nuestros corazones al amor, dejemos nuestras diferencias y comencemos a seguir al Señor Jesús en estos días fundamentales para nuestra Fe.

CANTO DE ENTRADA.

RITOS INICIALES

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo

AMEN

La gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre y de Jesucristo, el Señor, estén con todos ustedes.

Y CON TU ESPIRITU

ACTO PENITENCIAL.

El Señor Jesús, que se quedó con nosotros en la Santa Eucaristía, nos invita a la paz y a la reconciliación. Usando su misma generosidad nosotros nos reconocemos pecadores.

(Silencio)

Señor, Tú que quieres quedarte con nosotros, Señor ten piedad

SEÑOR TEN PIEDAD

Señor, Tú esperaste lleno de amor la celebración de la Pascua con tus discípulos, Cristo ten piedad.

CRISTO TEN PIEDAD.

Señor, Tú, cuyo sacrificio de amor, demostró que has venido al mundo a hacerlo más justo y solidario, Señor ten piedad.

SEÑOR TEN PIEDAD.

CANTO DE PENITENCIA. SEÑOR TEN PIEDAD

Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.
AMEN.

Gloria a Dios en cielo,

Y EN LA TIERRA PAZ A LOS HOMBRES QUE AMA EL SEÑOR. POR TU INMENSA GLORIA TE ALABAMOS, TE BENDECIMOS, TE ADORAMOS, TE GLORIFICAMOS, TE DAMOS GRACIAS, SEÑOR DIOS, REY CELESTIAL, DIOS PADRE TODOPODEROSO. SEÑOR, HIJO ÚNICO JESUCRISTO. SEÑOR DIOS, CORDERO DE DIOS, HIJO DEL PADRE; TÚ QUE QUITAS EL PECADO DEL MUNDO, TEN PIEDAD DE NOSOTROS; TÚ QUE QUITAS EL PECADO DEL MUNDO, ATIENDE NUESTRA SÚPLICA; TÚ QUE ESTÁS SENTADO A LA DERECHA DEL PADRE, TEN PIEDAD DE NOSOTROS; PORQUE SÓLO TÚ ERES SANTO, SÓLO TÚ SEÑOR, SÓLO TÚ ALTÍSIMO, JESUCRISTO, CON EL ESPÍRITU SANTO EN LA GLORIA DE DIOS PADRE.

AMÉN.

ORACIÓN COLECTA

OREMOS
Señor Dios nuestro que nos has convocado esta tarde para celebrar aquella memorable Cena en que tu Hijo, antes de entregarse voluntariamente a la muerte, confió a la Iglesia el banquete de su amor, el sacrificio nuevo de la Alianza Eterna; te pedimos que la celebración de estos santos misterios nos lleva a alcanzar plenitud de amor y de vida.

Por nuestro Señor, Jesucristo, tu Hijo, que siendo Dios vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.

AMEN

MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA:

La primera lectura esta sacada del Libro del Éxodo nos habla de las prescripciones que Moisés dio a los judíos para celebrar la Cena Pascual y donde se da especial importancia a la “Víctima sin mancha”. Y así Moisés profetiza sobre Jesús.

PRIMERA LECTURA
LECTURA DEL LIBRO DEL ÉXODO

En aquellos días, dijo el Señor a Moisés y a Aarón en tierra de Egipto:
"Este mes será para ustedes el principal de los meses; será para ustedes el primer mes del año:
Digan a toda la asamblea de Israel: el diez de este mes cada uno procurará un animal para su familia, uno por casa.
Si la familia es demasiado pequeña para comérselo, que se junte con el vecino de casa, hasta completar el número de personas; y cada uno comerá su parte hasta terminarlo.
Será un animal sin defecto, macho, de un año. Cordero o cabrito. Lo guardaran hasta el día catorce del mes y toda la asamblea de Israel lo matará al atardecer. Tomaran la sangre y rociaran las dos jambas y el dintel de la casa donde lo hayan comido. Esa noche comerán la carne, asada al fuego, comerán panes sin fermentar y verduras amargas.
Y lo comerán así: la cintura ceñida, las sandalias en los pies, un bastón en la mano; y se lo comerán a toda prisa, porque es la Pascual, el Paso del Señor. Yo pasaré esa noche por la tierra de Egipto y heriré a todos los primogénitos del país de Egipto, desde los hombres hasta los ganados y me tomaré justicia de todos los dioses de Egipto. Yo, el Señor.
La sangre será su señal en las casas donde habitan. Cuando yo vea la sangre, pasaré de largo ante ustedes, y no habrá entre ustedes plaga exterminadora, cuando yo hiera al país de Egipto. Este día será para ustedes memorable, en él celebraran la fiesta del Señor, ley perpetua para todas las generaciones.

Palabra de Dios.
TE ALABAMOS SEÑOR

SALMO RESPONSORIAL

EL CÁLIZ DE LA BENDICIÓN ES LA COMUNIÓN CON LA SANGRE DE CRISTO
¿Cómo pagaré al Señor
todo el bien que me ha hecho?
Alzaré la copa de la salvación,
invocando su nombre.

EL CÁLIZ DE LA BENDICIÓN ES LA COMUNIÓN CON LA SANGRE DE CRISTO

Mucho le cuesta al Señor
la muerte de sus fieles.
Señor, yo soy tu siervo,
hijo de tu esclava;
rompiste mis cadenas.

EL CÁLIZ DE LA BENDICIÓN ES LA COMUNIÓN CON LA SANGRE DE CRISTO

Te ofreceré un sacrificio de alabanza,
invocando tu nombre, Señor.
Cumpliré al Señor mis votos,
en presencia de todo el pueblo.

EL CÁLIZ DE LA BENDICIÓN ES LA COMUNIÓN CON LA SANGRE DE CRISTO

MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA:

El breve texto de la Carta de la Carta de San Pablo a los Corintios –que es nuestra segunda lectura—contiene el texto más antiguo sobre la institución de la Sagrada Eucaristía. Y sus palabras son hoy parte del rito de la Consagración. Importante texto que hemos de escuchar con especial atención y recogimiento.

SEGUNDA LECTURA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios

Hermanos:
Yo he recibido una tradición, que procede del Señor y que a mi vez se las he transmitido: Que el Señor Jesús, en la noche en que iban a entregarlo, tomó un pan y, pronunciando la Acción de Gracias, lo partió y dijo:
—Esto es mi cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía.
Lo mismo hizo con el cáliz, después de cenar, diciendo:
—Este cáliz es la nueva alianza sellada con mi sangre; hagan esto cada vez que beban, en memoria mía. Por eso, cada vez que coman de este pan y beban del cáliz, proclaman la muerte del Señor, hasta que vuelva.

Palabra de Dios.
TE ALABAMOS SEÑOR


MONICIÓN AL EVANGELIO
Jesús, según narra el Evangelio de Juan, en la escena del lavatorio de los pies lo que hace es ofrecer amor sin límite y quiere decirnos algo nuevo a nosotros que nos hemos reunido con Él para celebrar la pascua. Al mundo de hoy todo esto le resulta difícil entenderlo, pero sólo éste es el verdadero amor. Para amar en serio hay que despreciar los puestos de honor.

CANTO.

EVANGELIO
Lectura del santo evangelio según san Juan

Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo.
Estaban cenando,  ya el diablo le había metido en la cabeza a Judas Iscariote, el de Simón, que lo entregara; y Jesús, sabiendo que el Padre había puesto todo en sus manos, que venía de Dios y a Dios volvía, se levanta de la cena, se quita el manto y tomando una toalla, se la ciñe; luego echa agua en la jofaina y se pone a lavarles los pies a los discípulos, secándoselos con la toalla que se había ceñido.
Llegó a Simón Pedro y éste le dijo:
—Señor, ¿lavarme los pies tú a mí?
Jesús le replicó:
—Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde.
Pedro le dijo:
—No me lavarás los pies jamás.
Jesús le contestó:
—Si no te lavo, no tienes nada que ver conmigo.
Simón Pedro le dijo:
—Señor, no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza.
Jesús le dijo:
—Uno que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. También ustedes están limpios, aunque no todos." Porque sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo: "No todos están limpios".
Cuando acabó de lavarles los pies, tomó el manto, se lo puso otra vez y les dijo:
— ¿Comprenden lo que he hecho con ustedes? Ustedes me llaman "El Maestro" y "El Señor", y dicen bien, porque lo soy. Pues si yo, el Maestro y el Señor, les he lavado los pies, también ustedes deben lavarse los pies unos a otros: les he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con ustedes, ustedes también lo hagan.

Palabra del Señor
GLORIA A TI SEÑOR JESUS

HOMILIA

MONICION AL LAVATORIO

La narración del Evangelio, que acabamos de escuchar, nos lo muestra bien claro. Jesús, adoptando un papel de esclavo –sólo estos lavaban los pies a los hombres libres—les muestra su amor y les da ejemplo a los discípulos lavándoles los pies. Todos hemos de servir a los hermanos y no esperar ser servidos. Profundicemos, con emoción, en este misterio de amor que Cristo nos mostró hace más de dos mil años. Y veamos, hoy, en el sacerdote que lava los pies a nuestros hermanos un continuador humilde de la gran lección del Salvador.

EL LAVATORIO DE LOS PIES


ORACIONES UNIVERSAL:

Antes de dar tu vida por nosotros en la cruz, quisiste darnos tu cuerpo en la eucaristía. Es el alimento nuevo y que nos lleva hasta la vida eterna. Así nuestra oración en este día es:

SEÑOR, DANOS SIEMPRE TU PAN.

Por el Papa Benedicto XVI, por los obispos, sacerdotes y diáconos para que en la comunión del pan compartido guíen a tu pueblo hasta la Casa del Padre.
OREMOS

SEÑOR, DANOS SIEMPRE TU PAN.

Por los ministros extraordinarios de la eucaristía, para que su cercanía y servicio al Señor, les ayude en todos los instantes de su vida.
OREMOS

SEÑOR, DANOS SIEMPRE TU PAN.

Por Jefes de Estado y de Gobierno y todos los que tienen en sus manos el gobierno de su pueblo para que sus actos sean a favor de la paz y la convivencia entre los pueblos.
OREMOS

SEÑOR, DANOS SIEMPRE TU PAN.

Por la tierra de Israel, para que la Paz que viniste a traer, se instale definitivamente también en la tierra que pisaron tus pies.
OREMOS

SEÑOR, DANOS SIEMPRE TU PAN.

Por todos nosotros que compartimos tu Pan alrededor de tu mesa, para que vivamos como verdaderos hijos de Dios.
OREMOS.

SEÑOR, DANOS SIEMPRE TU PAN.

Señor, que tu cuerpo y sangre que hoy nos das, y mañana derramarás sobre el mundo, sean alimento y fuerza ante nuestras debilidades.
Por Jesucristo, Nuestro Señor.

AMEN

CANTO DE OFERTORIO

LITURGIA EUCARÍSTICA

Oren hermanos, para que éste sacrificio, mío y de ustedes, sea agradable a Dios, Padre todopoderoso

EL SEÑOR RECIBA DE TUS MANOS, ÉSTE SACRIFICIO, PARA ALABANZA Y GLORIA DE SU NOMBRE, PARA NUESTRO BIEN Y EL DE TODA SU SANTA IGLESIA.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Concédenos, Señor, participar dignamente en estos santos misterios, pues cada vez que celebramos este memorial de la muerte de tu Hijo, se realiza la obra de nuestra Redención.
Por Jesucristo Nuestro Señor

AMEN

PREFACIO

El Señor este con ustedes.
Y CON TU ESPÍRITU
Levantemos el corazón
LO TENEMOS LEVANTADO HACIA EL SEÑOR
Demos gracias al Señor nuestro Dios
ES JUSTO Y NECESARIO

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios Todopoderoso y Eterno, por Cristo nuestro Señor. El cual, verdadero y eterno sacerdote, al instituir el sacrifico perdurable, se ofreció a Ti como víctima salvadora y nos mandó que lo ofreciéramos como memorial Suyo. En efecto, cuando comemos su carne, inmolada por nosotros, quedamos fortalecidos y cuando bebemos su sangre, derramada por nosotros, quedamos limpios de nuestros pecados. Por eso con los ángeles y los arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria.  

SANTO CANTO

SANTO, SANTO, SANTO ES EL SEÑOR DIOS DEL UNIVERSO.
LLENOS ESTÁN EL CIELO Y LA TIERRA DE TU GLORIA.
HOSSANA EN EL CIELO.
BENDITO EL QUE VIENE EN EL NOMBRE DEL SEÑOR.
HOSSANA EN EL CIELO

PLEGARIA EUCARÍSTICA II

Santo eres en verdad Señor, fuente de toda santidad; por eso te pedimos que santifiques estos dones con la efusión de tu Espíritu, de manera que sean para nosotros Cuerpo y  Sangre de Jesucristo, nuestro Señor.

El cual, cuando iba a ser entregado a su Pasión, voluntariamente aceptada, tomó pan, dándote gracias, lo partió y lo dio a sus discípulos diciendo:

"Tomen y coman todos de él, porque esto es mi Cuerpo, que será entregado por ustedes".

Del mismo modo, acabada la cena, tomó el cáliz y, dándote gracias de nuevo, lo pasó a sus discípulos, diciendo:

"Tomen y beban todos de él, porque éste es el cáliz de mi Sangre, Sangre de la alianza nueva y eterna, que será derramada por ustedes y por todos los hombres para el perdón de los pecados.
Haced esto en conmemoración mía".

Este es el sacramento de nuestra fe.

ANUNCIAMOS TU MUERTE, PROCLAMAMOS TU RESURRECCIÓN. ¡VEN, SEÑOR JESÚS!

Así, pues, Padre, al celebrar ahora el memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo, te ofrecemos el pan de vida y el cáliz de salvación, y te damos gracias porque nos haces dignos de servirte en tu presencia.
Te pedimos humildemente que el Espíritu Santo congregue en la unidad a cuantos participamos del Cuerpo y Sangre de Cristo.
Acuérdate, Señor, de tu Iglesia extendida por toda la tierra; y con el Papa BENEDICTO XVI, nuestro Arzobispo BALTASAR, nuestro Obispo Auxiliar LUIS ALFONSO. y todos los pastores que cuidan de tu pueblo, llévala a su perfección por la caridad.
Acuérdate también de nuestros hermanos que durmieron en la esperanza de la resurrección, y de todos los que han muerto en tu misericordia; admítelos a contemplar la luz de tu rostro.
Ten misericordia de todos nosotros, y así, con María, la Virgen Madre de Dios, San José, los apóstoles, SAN JUAN BOSCO y cuantos vivieron en tu amistad a través de los tiempos, merezcamos, por tu Hijo Jesucristo, compartir la vida eterna y cantar tus alabanzas.

POR CRISTO, CON ÉL Y EN ÉL, A TI, DIOS PADRE OMNIPOTENTE, EN LA UNIDAD DEL ESPÍRITU SANTO, TODO HONOR Y TODA GLORIA POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS.

AMÉN.

RITO DE LA COMUNIÓN

Llenos de alegría por ser hijos de Dios, digamos confiadamente la oración que Cristo nos enseñó:

PADRE NUESTRO, QUE ESTAS EN EL CIELO, SANTIFICADO SEA TU NOMBRE, VENGA A NOSOTROS TU REINO, HÁGASE TU VOLUNTAD ASÍ EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO.
DANOS HOY NUESTRO PAN DE CADA DÍA.
PERDONA NUESTRAS OFENSAS COMO TAMBIÉN NOSOTROS PERDONAMOS A QUIENES NOS OFENDEN.
NO NOS DEJES CAER EN LA TENTACIÓN Y LÍBRANOS DE TODO MAL

Líbranos Señor de todos los males del cuerpo y del espíritu y concédenos la paz en nuestros días, para que ayudados por tu misericordia podamos vivir libres de pecado y protegidos de toda inquietud, mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro Salvador Jesucristo.

TUYO ES EL REINO, TUYO EL PODER Y LA GLORIA, POR SIEMPRE SEÑOR.

Señor Jesucristo, tú dijiste a los apóstoles: "La paz les dejo, mi paz les doy". Que tu Iglesia alcance esa paz y la unidad. Y, a nosotros pecadores, absueltos de condena y reprobación, presérvanos del mal y consérvanos en tu amor para que, liberados, por tu ternura y tu compasión, de toda angustia y tentación; vigilantes reconozcamos cada día, tu gloriosa manifestación.

AMEN

La paz del Señor esté siempre con ustedes

Y CON TU ESPIRITU

En el espíritu de Cristo que se ha manifestado hoy dense fraternalmente el saludo de la paz.

CANTO DE LA PAZ

FRACCION DEL PAN

CANTO
CORDERO DE DIOS, QUE QUITAS EL PECADO DEL MUNDO, TEN PIEDAD DE NOSOTROS.
CORDERO DE DIOS, QUE QUITAS EL PECADO DEL MUNDO, TEN PIEDAD DE NOSOTROS.
CORDERO DE DIOS, QUE QUITAS EL PECADO DEL MUNDO, DANOS LA PAZ.

Este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Dichosos los invitados a la cena del Señor.

SEÑOR, NO SOY DIGNO DE QUE ENTRES EN MI CASA, PERO UNA PALABRA TUYA BASTARÁ PARA SANARME

El Cuerpo y la Sangre de Cristo nos guarden para la vida eterna.

AMEN

COMUNION

MONICION DE DESPEDIDA

Hemos iniciado el Triduo Pascual. Nos acercamos a la muerte del Señor y a su gloriosa resurrección. Son horas de enorme intensidad. Tengamos el ánimo dispuesto para seguir celebrando los misterios de nuestra fe. No cerremos nuestro corazón cuando, ahora, salgamos del templo. Meditemos en nuestras casas todo lo que hemos vivido hoy aquí.

ORACIÓN DESPUES DE LA COMUNIÓN

OREMOS

Que tu presencia indeleble en este sacramento nos haga mejorar en el cuerpo y en el espíritu, sepamos ser ofrenda permanente para la salvación de nuestros hermanos y testigos de tu generosidad sin límites.
Por Jesucristo Nuestro Señor

AMEN


MONICION PARA LA TRASLACION AL MONUMENTO

Con la gran emoción que hemos sentido en todos los actos de esta celebración, vamos a acompañar en procesión, al Sacramento del Amor, al Cuerpo de Cristo, que se reserva, para la comunión de mañana, en el Monumento que hemos preparado. Y si hoy hemos visto el amor de Jesús en dos signos maravillosos, mañana asistiremos a la consumación suprema de su amor con la entrega a la muerte y una muerte de Cruz. Preparemos nuestro ánimo para la celebración de mañana, Viernes Santo, testimonio de la entrega total de Jesús de Nazaret por nuestra salvación.