miércoles, 16 de febrero de 2011

ULA mantiene puertas abiertas buscando soluciones


Por tercer día la violencia impera en las calles merideñas

ULA mantiene puertas abiertas buscando soluciones

*** Los miembros del Sindicato de Obreros de la ULA se niegan a ceder en sus pretensiones hasta no recibir el pago de lo adeudado.
*** Las fuerzas del orden público, según algunos, parece defender mas a los encapuchados que a los merideños.

Euro Lobo CNP 12.112

(MERIDA/ESPECIAL)Las actividades académicas, administrativas y obreras fueron suspendidas de hecho en las Facultades de Ciencias Económicas y Sociales, Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas, Facultad de Humanidades y Facultad de Arte de la Universidad de Los Andes solo por este miércoles, luego de que un grupo de inadaptados, que se identificaron como obreros de la máxima casa de estudios merideña, tomaran la calle por tercer día consecutivo, reclamando supuestamente por la falta de pago del bono de alimentación o cesta ticket.
Este grupo minoritario decidió desde el pasado lunes, que la forma de lograr las reivindicaciones salariales adeudadas, era tomar las calles de la ciudad de los caballeros, logrando al iniciar la semana, saquear tres cavas e incinerar una de ellas, cerrando ese día con gran caos en la ciudad.
El pasado martes las acciones se extendieron por otras arterias viales y en la tarde incluso intentaron tomar por la fuerza el edificio del rectorado de la ULA, cuando el Rector aun se encontraba en su interior, a pesar de que la gobernación del estado andino se encuentra a escasos 50 mts  del histórico edificio académico.
Los supuestos obreros reclaman que las autoridades universitarias han desviado los recursos para el pago del bono de alimentación y la dotación de equipo personal, por lo que en principio decidieron iniciar acciones de calle, tapando sus caras con capuchas, mientras que el sindicato que agrupa a los obreros, y de tendencia claramente oficialista, decidió cerrar las puertas de los comedores universitarios hasta tanto no reciban lo que reclaman.
La medida de cerrar los comedores universitarios afecta a más de 4 mil estudiantes que se alimentan a diario en estas dependencias a precios subsidiados.
El tema se ha discutido en el seno del consejo universitario durante todos estos días, ya que las autoridades se han declarado en sesión permanente con el fin de hallar como reconducir el escaso presupuesto con que se manejan para poder honrar la deuda pendiente.
Las autoridades rectorales han rechazado los actos de violencia que han colapsado la ciudad durante ya más de 48 horas continuas y han reclamado a las fuerzas del orden público, mayor contundencia, pues según algunos, las mismas parecen proteger con preferencia a los encapuchados.
El vicerrector administrativo anunció que el bono pendiente a los obreros, será cancelado en efectivo antes de finalizar la semana, pero los sindicalistas se niegan a reanudar su trabajo y a abandonar la calle hasta no verlo hecho efectivo.
Por su parte la dirigencia estudiantil ha rechazado contundentemente estos actos vandálicos que han obligado incluso al comercio merideño a bajar su Santamaría durante estos últimos tres días y se han sentado en la misma mesa de negociación con la intención de convencer a los sindicalistas que cesen en sus pretensiones violentas como muestra de buena voluntad dentro de personas que conviven en un mismo universo académico.
El rector Mario Bonucci Rosini aseguro que estas acciones tienen como norte desestabilizar la paz universitaria, debilitar la academia y sembrar el caos dentro de la ciudad bajo la mirada complaciente del gobierno regional, a quien exigió poner mano dura contra los encapuchados.
Las negociaciones se mantienen, los sindicalistas no seden, las clases se reanudaran este jueves y se prevé que las calles sigan calientes en la ciudad de las nieves eternas. 








Fotos de Maria José Bendito y Rodolfo Antonio Rojas