jueves, 25 de noviembre de 2010

Mama Margarita: nuestra primera salesiana cooperadora

Margarita Occhiena nació el 10 de abril de 1788 en Capriglio (Asti) y recibió el bautismo, el mismo día, en la iglesia parroquial.
Vivió en su casa hasta unirse en matrimonio con Francisco Bosco. Más tarde, se trasladó a vivir a Becchi. Después de la muerte prematura de su marido, Margarita, a sus 29 años, tuvo que sacar adelante a su familia, ella sola, en un tiempo de hambruna cruel. Cuidó de la madre de Francisco y de su hijo Antonio, a la vez que educaba a sus propios hijos, José y Juan.
Mujer fuerte, de ideas claras. Decidida en sus opciones, observaba un estilo de vida sencillo y hasta severo. Se mostraba, sin embargo, amable y razonable en cuanto se refería a la educación cristiana de sus hijos. Educó a tres chicos de temperamento muy diferente sin mortificar jamás al ninguno de ellos ni intentar igualarlos a los tres.
Más de una vez se vio obligada a tomar decisiones extremas (tal como tener que mandar fuera de casa al más pequeño a fin de preservar la paz en casa y ofrecerle la posibilidad de estudiar); con gran fe, sabiduría y valentía, miraba de comprender la inclinación de cada hijo, ayudándoles a crecer en generosidad y en espíritu emprendedor.
Con un cariño especial acompañó a su hijo Juan en su camino hacia el sacerdocio y fue entonces, a sus 58 años, cuando abandonó su casita del Colle y le siguió en su misión entre los muchachos pobres y abandonados de Turín (1848). Aquí, durante diez años, madre e hijo unieron sus vidas con los inicios del Trabajo Salesiano. Ella fue la primera y principal cooperadora de Don Bosco y, con su amabilidad hecha vida, aportó su presencia maternal al Sistema Preventivo. Fue así como, aún sin saberlo, llegó a ser la “cofundadora” de la Familia Salesiana, capaz de formar a tantos santos, como Domingo Savio y el P. Miguel Rua.
Era analfabeta pero estaba llena de aquella sabiduría que viene de lo alto, ayudando,de este modo, a tantos niños de la calle, hijos de nadie. Para ella Dios era lo primero, así consumió su vida en el servicio de Dios, en la pobreza, la oración y el sacrificio.
Murió a los 68 años de edad, en Turín, un 25 de noviembre. Una multitud de muchachos que lloraban por ella como por una madre, acompañó sus restos al cementerio.

Palabras a Juan Bosco sacerdote

En Turín 5 de junio de 1841...
En la capilla del Arzobispado, Juanito Bosco, por la imposición de manos del obispo Luis Fransoni, se transforma en el sacerdote “Don Bosco”. En la tarde de la primera Misa en su pueblo Mamá Margarita, a solas con su hijo, le hace algunas recomendaciones:
"Ya eres sacerdote, estás más cerca de Jesús. Yo no he leído tus libros, pero recuerda que comenzar a decir Misa quiere decir comenzar a sufrir. No te darás cuenta enseguida, pero poco a poco verás que tu madre te ha dicho la verdad. De ahora en adelante piensa solamente en la salvación de las almas y no te preocupes por mí."

Trabajo de Mamá Margarita

Otoño de 1846. Mamá Margarita tiene 58 años, Don Bosco 31. Acaba de recuperarse en I Becchi del agotamiento, que casi le lleva a la tumba, de comenzar Valdocco.
Tiene necesidad de una persona de confianza que viva junto a él en Valdocco, que lo ayude, que lo aconseje. ¿Quién mejor que su madre?. Margarita, en I Becchi ya estaba “situada”. Es conocida por todos, está tranquila en su tierra, con sus nietos, en las costumbres de la vida campesina. La respuesta a la pregunta del hijo no se hace esperar:
"Si te parece que esto agrada al Señor, yo estoy peparada para ir enseguida".
Tomó su canasta, puso algo de ropa y algunos objetos. Don Bosco tomó su breviario, un misal y otros libros. Y partieron enseguida para Turín. El 3 de noviembre de 1846 llegaron a Valdocco, donde inician su misión entre los jóvenes. Años después un Coadjutor Salesiano, Pedro Enria, recuerda a Don Bosco:
"¿Se acuerda cuando por la noche estábamos en la cama? ¡Ud. y su madre nos arreglaban los pantalones y la camisa gastados, porque teníamos solo eso!"

Mamá en el Oratorio

En noviembre de 1846 llegó a la casa de Valdocco. Y ya no salió de allí. Fue su mayor sacrificio, el más doloroso. Pero Dios la llamaba de nuevo, a su edad, a ser la madre de otros huérfanos. Desde entonces, será ya para siempre “Mamá Margarita”.
En el tiempo en que Mamá Margarita estuvo en el Oratorio preparó la comida, lavó y remendó la ropa de aquellos pobres muchachos. A sus años, en la vejez, cuando ya era abuela, siguió trabajando y fue la "mamá" del Oratorio y de todos aquellos chavales que buscaban en ella afecto y calor maternal.

Modelo de Vida para todos

Al acoger a Benedicto XVI el verano de 2005, en el Valle de Aostra, el Rector Mayor de los Salesianos, don Pascual Chávez, le pidió acelerar la beatificación de la Madre de san Juan Bosco, Margarita Occhiena. El rector le entregó documentos y una carta de todos los obispos salesianos esparcidos por el mundo en la que piden que se promulgue el decreto de heroicidad de las virtudes de «mamá Margarita».
La familia salesiana desea que Margarita Occhiena pueda ser declarada modelo de virtudes para todo el Pueblo de Dios, la Iglesia, con ocasión del 150 aniversario de su muerte. El día 15 de noviembre de 2006, en la capilla de la Comunidad Salesiana del Vaticano se leyó el decreto de venerabilidad de Mamá Margarita.

Su método educativo, el espíritu de Familia, avanza en la historia

1846: ¡Nace Valdocco! Mamá Margarita viene a vivir con su hijo y sus muchachos. 1854: Don Bosco inicia la Sociedad Salesiana con la cual asegura estabilidad para el futuro de sus obras y de su espíritu. 1856: 25 de noviembre muere Mamá Margarita en Valdocco. 1864: Don Bosco pone la primera piedra de la Basílica de María Auxiliadora. 1872: Nace el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora en Mornese con María Mazzarello, una campesina, educadora forjada en la vida como la madre de D. Bosco.
En Valdocco, Mornese.. En toda Casa Salesiana Todos se pueden sentir como en “su propia casa”. Por medio de juegos, oraciones y catequesis, he procurado darles todo lo que me enseñó mi madre cuando era un niño.
Pan, Amor, Trabajo, participación, amistad con Dios y con los otros, sueños...
¡Cualquier muchacho que viene a una Casa Salesiana puede encontrar todo esto!
“Uno sólo es mi deseo que seáis felices en el tiempo y en la eternidad” (D.Bosco)

La gran Familia de Don Bosco en el mundo

Debe mucho a Margarita Occhiena, su madre. Le enseñó el Sistema Preventivo: razón, religión y cariño, extendido hoy por todo el mundo.

1856-2006: 150 años de su muerte

La Familia Salesiana pide su beatificación. Sin Mamá Margarita esta Familia y su método educativo no existirían.

Recordatorio

  • Cada 25 de noviembre, la familia salesiana recuerda a “mamá Margarita” El día 15 de noviembre del año 2006, fue nombrada venerable por la Iglesia, estando así más cerca de alcanzar la canonización.



QUERIDO HERMANO -A: MAMA MARGARITA, NOS MUESTRA UN MODELO DE SANTIDAD DESDE SU SERVICIO Y GENEROSIDAD COMO COLABODORA, EN LA OBRA DE SU HIJO, QUE SU EJEMPLO NOS MOTIVE A VIVIR PLENAMENTE NUESTRA VOCACION.

"FELIZ DIA DEL SALESIANO COOPERADOR".