domingo, 18 de enero de 2026

La Paraduras del Niño, fiesta andina que celebra la vida

 Con rosario, cantos y comida

En las montañas andinas, arropadas por el frío, la navidad se extiende hasta la Candelaria

Euro Lobo SSCC / CNP: 12.112

En Mérida, la navidad es una devoción particular que finaliza en cada casa, cuando rodeados de vecinos y amigos, se celebra la tradicional Paradura del Niño Jesús.


Una santa devoción popular que el amor por el niño Jesús, reúne a propios y extraños, para celebrar que se levantará del pesebre para iniciar la obra de la salvación.


Los andinos se reúnen, cantan acompañados de violines y cuerdas, versos alegóricos al nacimiento del Niño Jesús, a quien se le designan padrinos para acompañarlo en el acto de pararse del pesebre.


Luego de cantar y adorar la sagrada imagen se reza un rosario, meditando los misterios gozosos, ofreciendo las bendiciones del pasado año y ofreciendo los proyectos de vida del año por venir.


La sagrada imagen de Jesús Niño es besada y venerada por los presentes, puesta sobre el pesebre de pie, mientras los anfitriones sirven deliciosos platos, salados y dulces como ofrenda al Amor Divino.


La tradición, que no conoce fecha histórica precisa para su inicio, ejemplifica la devoción andina que construye un pesebre para celebrar el milagro del Amor y el nacimiento de Dios entre los hombres.

La comida, que se distribuye a propios y visitantes, reúne a todos en torno a la mesa, muchos comparten platos frugales, otros solo comparten el bizcochuelo, manjar tradicional que es un biscocho dulce, que acompañado de vino tinto, celebra la vida y la unión de los hombres en la tierra.


Hay paraduras gozosas, hay paraduras más sencillas, pero en todas, los asistentes se reúnen en torno a la devoción de la vida, el amor de Dios hecho hombre, la misericordia, el amor de madre y el ejemplo de padre.


Está tradición se extiende hasta el dos de febrero, fiesta de la presentación del niño en el templo y la purificación de María, acto que también los merideños celebran como fiesta de la Virgen de La Candelaria, virgen que trajo la Luz del Mundo. (18/01/2026).-


domingo, 4 de enero de 2026

Cerrada la Puerta Santa de la Esperanza en la Arquidiócesis de Mérida

Luego de celebrar el Año Jubilar 2025

Damos gracias a Dios por este año vivido en la esperanza y que hoy concluimos.

Euro Lobo SSCC / CNP: 12.112

Mérida.- Luego de haber vivido un año de crecimiento espiritual, afianzando la esperanza como peregrinos en la tierra, este domingo 4 de enero, la Arquidiócesis de Mérida realizó la eucaristía de fin del año jubilar presidía por el Arzobispo Metropolitano Monseñor Helizandro Terán, quien al finalizar la misa, cerró la Puesta Santa de la Catedral Local.




El Jubileo de la Esperanza, convocado por el Papá Francisco con ocasión de celebrarse el 2025 aniversario del nacimiento de Jesucristo, reunió en la Arquidiócesis de Mérida, un sin fin de actividades de reflexión, crecimiento y acción bajo el lema " Peregrinos de la Esperanza", recordando a los fieles su condición de caminantes, comunidad en iglesia peregrina.




"Esperamos y deseamos que en este Año Santo hayamos podido, tanto personal como comunitariamente, alimentar y robustecer la esperanza", dijo Monseñor Helizandro en su homilía.




Al finalizar su sermón, pidió a la Virgen "que el Nacimiento del Señor renueve en nosotros la conciencia de esta verdad. Para que la suscite donde todavía hay oscuridad".




Una vez concluida la eucaristía, los celebrantes marcharon en procesión hasta la puerta de la Catedral de Mérida, donde luego de que el Arzobispo hiciese una oración, se cerró la Puerta Santa, la cual se abrirá nuevamente en el año 2033, cuando la iglesia católica célebre un Jubileo extraordinario conmemorando los 2000 años de la Redención de Jesús (04/01/2026).-