jueves, 1 de octubre de 2015

40 horas de Adoración al Santísimo Sacramento en “La Milagrosa” de Mérida

Los Feligreses acompañan el Sínodo de La Familia

40 horas de Adoración al Santísimo Sacramento en “La Milagrosa” de Mérida

Euro Lobo SSCC / CNP 12.112

Con la intención de acompañar en la oración a los Obispos que se reúnen en Roma para participar del Sínodo extraordinario sobre La Familia, los feligreses de la parroquia de “Nuestra Señora de La Milagrosa” en Mérida, realizan desde este 01 de Octubre y hasta el 4 del mismo mes, un ejercicio espiritual que se conoce como las “40 Horas de Adoración al Santísimo Sacramento”.

El “Sínodo” es una confluencia de Obispos conocidos como “Padres Sinodales” que se reúnen en Roma, convocados por el Sumo Pontífice con la intención de trabajar y dar respuestas a temas de sumo interés para la pastoral de la Iglesia.



Desde el 4 de Octubre de este año y hasta el 25 del mismo mes, los Padres Sinodales se reunirán con el fin de discutir sobre El “arte de acompañar” a las familias alejadas de la Iglesia, este es el objetivo de la Asamblea General del Sínodo de los Obispos sobre la Familia, según se lee en el lnstrumentum Laboris presentado por la Oficina de Prensa de la Santa Sede, que aborda el tema “La vocación y la misión de la familia en la Iglesia y el mundo contemporáneo”.

Por esta razón y en virtud que dentro de los Padres Sinodales esta Monseñor Baltazar Porras, Arzobispo de Mérida, es que los feligreses de la parroquia de “Nuestra Señora de La Milagrosa” en Mérida, han decidido llevar adelante esta actividad piadosa, Adorando al Santísimo Sacramento durante 40 horas seguidas, así lo afirmo el párroco de esta comunidad, el Padre Javier Muñoz.


Padre Javier Muñoz,
párroco de Nuestra Señora de La Milagrosa de Mérida.
Esta práctica de piedad católica comenzó este jueves 1 de octubre, a las 7 de la mañana y se extenderá hasta el domingo 4 de Octubre en horario de 7 am hasta 6 pm, por lo que todos los feligreses están invitados a acompañar al Señor en el Santísimo Sacramento, pidiendo por el éxito de este Sínodo y solicitando a la vez, la protección del cielo para paliar la inseguridad en la que vivimos los venezolanos.