miércoles, 2 de mayo de 2012

V DOMINGO DE PASCUA 2012





V DOMINGO DE PASCUA 2012

MONICIÓN DE ENTRADA:

Seguimos recorriendo esta Pascua de 2012 camino hacia Pentecostés.
La Palabra de Dios que vamos a escuchar hoy viene a cuestionarnos si nuestra vida está entroncada en Dios o solamente usamos discursos importantes para justificar la ausencia del Señor en ella.
La cuestión no puede estar más clara: se trata de dar frutos y permanecer en Él.
Jesús añade que Él es la Vida, nosotros los sarmientos, y el Padre el viñador.
Y es que no podremos celebrar la alegría de la Pascua si no nos sentimos unidos a Jesús y compañeros totales suyos en la tarea de la Redención.
Tengamos en cuenta, además, que muchos hermanos nuestros esperan, en estos tiempos tan malos, nuestras obras, las ayudas que impulsan el amor y la fe en Dios.
Y eso es dar fruto, como los buenos racimos de una vid divina que quiere ser solidaria con todos.
Esto nos concierne a todos. Hay que reflexionar cómo son nuestros frutos y cómo es nuestra permanencia personal cerca de Dios.
  

CANTO DE ENTRADA.


RITOS INICIALES

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo

AMEN

El Dios de la vida, que ha resucitado a Jesucristo, rompiendo las ataduras de la muerte, esté con todos ustedes

Y CON TU ESPIRITU

ACTO PENITENCIAL.

En el día que celebramos la victoria de Cristo sobre el pecado y sobre la muerte, reconozcamos que estamos necesitados de la misericordia del Padre para morir al pecado y resucitar a la vida nueva.

(SILENCIO BREVE)

Yo confieso ante Dios todopoderoso y ante ustedes, hermanos,
que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión:
Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.
Por eso ruego a santa María, siempre Virgen,
a los ángeles, a los santos y a ustedes, hermanos,
que intercedan por mí ante Dios, nuestro Señor.

CANTO DE PENITENCIA. SEÑOR TEN PIEDAD

Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.

AMEN.
Gloria a Dios en cielo, (CANTO)

Y EN LA TIERRA PAZ A LOS HOMBRES QUE AMA EL SEÑOR. POR TU INMENSA GLORIA TE ALABAMOS, TE BENDECIMOS, TE ADORAMOS, TE GLORIFICAMOS, TE DAMOS GRACIAS, SEÑOR DIOS, REY CELESTIAL, DIOS PADRE TODOPODEROSO. SEÑOR, HIJO ÚNICO JESUCRISTO. SEÑOR DIOS, CORDERO DE DIOS, HIJO DEL PADRE; TÚ QUE QUITAS EL PECADO DEL MUNDO, TEN PIEDAD DE NOSOTROS; TÚ QUE QUITAS EL PECADO DEL MUNDO, ATIENDE NUESTRA SÚPLICA; TÚ QUE ESTÁS SENTADO A LA DERECHA DEL PADRE, TEN PIEDAD DE NOSOTROS; PORQUE SÓLO TÚ ERES SANTO, SÓLO TÚ SEÑOR, SÓLO TÚ ALTÍSIMO, JESUCRISTO, CON EL ESPÍRITU SANTO EN LA GLORIA DE DIOS PADRE.

AMÉN.

ORACIÓN COLECTA

OREMOS
Señor, tú que te has dignado redimirnos y has querido hacernos hijos tuyos, míranos siempre con amor de Padre y haz que cuantos creemos en Cristo, tu Hijo, alcancemos la libertad verdadera y la herencia eterna.

Por nuestro Señor, Jesucristo, tu Hijo, que siendo Dios vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.

AMEN


 MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA:

Seguimos utilizando el Libro de los Hechos de los Apóstoles como contenido para nuestra primera lectura. Pero hoy impacta por su realidad. Nos dice cómo en una Iglesia que goza de paz, que progresa, que se construye animada por el Espíritu, existen también en ella sospechas, recelos desconfianzas. Ha llegado un discípulo –Pablo de Tarso-- que no era de los suyos y les da miedo acogerlo. Necesitan la confirmación de Bernabé para aceptarlo en el grupo. Pasa ahora con los “nuevos”, ¿verdad?

PRIMERA LECTURA
Les contó cómo había visto al Señor en el camino
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles

En aquellos días, llegado Pablo a Jerusalén, trataba de juntarse con los discípulos, pero todos le tenían miedo, porque no se fiaban que fuera realmente discípulo. Entonces Bernabé se lo presentó a los apóstoles.
Saulo les contó cómo había visto al Señor en el camino, lo que le había dicho y cómo en Damasco había predicado públicamente el nombre de Jesús.
Saulo se quedó con ellos y se movía libremente en Jerusalén, predicando públicamente el nombre del Señor. Hablaba y discutía también con los judíos de lengua griega, que se propusieron suprimirlo. Al enterarse los hermanos, lo bajaron a Cesarea y lo enviaron a Tarso.
La Iglesia gozaba de paz en toda Judea, Galilea y Samaria. Se iba construyendo y progresaba en la fidelidad al Señor, y se multiplicaba, animada por el Espíritu Santo

Palabra de Dios.
TE ALABAMOS SEÑOR

SALMO RESPONSORIAL

El Señor es mi alabanza en la gran asamblea.

Cumpliré mis votos delante de sus fieles.
Los desvalidos comerán hasta saciarse,
alabarán al Señor los que lo buscan:
viva su corazón por siempre

El Señor es mi alabanza en la gran asamblea.

Lo recordarán y volverán al Señor
hasta de los confines del orbe;
en su presencia se postrarán las familias de los pueblos.
Ante él se postrarán las cenizas de la tumba,
ante él se inclinarán los que bajan al polvo
ha sido un milagro patente

El Señor es mi alabanza en la gran asamblea.

Me hará vivir para él,
mi descendencia le servirá,
hablarán del Señor a la generación futura,
contarán su justicia al pueblo que ha de nacer:
todo lo que hizo el Señor

El Señor es mi alabanza en la gran asamblea.

MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA:

San Juan en la segunda lectura, procedente de la primera carta del Apóstol, nos recuerda que el amor no quiere palabras, sino obras. Que la caridad, el amor, no se realiza con la boca sino con las manos. Que una oración por muy hermosa que sea, pierde su validez, si en el corazón existen rencores, envidias, recelos, maldad.

SEGUNDA LECTURA

Éste es su mandamiento: que creamos y que amemos
Lectura de la primera carta del apóstol San Juan

Hijos míos, no amemos de palabra y de boca, sino de verdad y con obras.
En esto conoceremos que somos de la verdad y tranquilizaremos nuestra conciencia ante él, en caso de que nos condene nuestra conciencia, pues Dios es mayor que nuestra conciencia y conoce todo.
Queridos, si la conciencia no nos condena, tenemos plena confianza ante Dios. Y cuanto pidamos lo recibimos de él, porque guardamos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada.
Y éste es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo, Jesucristo, y que nos amemos unos a otros, tal como nos lo mandó.
Quien guarda sus mandamientos permanece en Dios, y Dios en él; en esto conocemos que permanece en nosotros: por el Espíritu que nos dio.

Palabra de Dios.
TE ALABAMOS SEÑOR

MONICIÓN AL EVANGELIO

La solución a todos nuestros problemas la encontramos en el Evangelio de Juan. Hemos de estar injertados a la vid, a Cristo. Sólo así podremos dar frutos. Sólo así nuestros frutos serán: el amor, el servicio y la verdad. Nuestra misión consiste en hacerlos fecundar y ponerlos al servicio de los hermanos.

CANTO.

EVANGELIO

El que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante
+ Lectura del santo evangelio según San Juan

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador.
A todo sarmiento mío que no da fruto lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto.
Ustedes ya están limpios por las palabras que les he hablado; permanezcan en mí, y yo en ustedes.
Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco ustedes, si no permanecen en mí.
Yo soy la vid, ustedes los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mí no pueden hacer nada.
Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden.
Si permanecen en mí, y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que deseen, y se realizará.
Con esto recibe gloria mi Padre, con que den fruto abundante; así serán discípulos míos.»

Palabra del Señor
GLORIA A TI SEÑOR JESUS

HOMILIA

CREDO
Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilatos, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo; la Santa Iglesia Católica, la comunión de los Santos; el perdón de los pecados; la resurrección de los muertos; y la vida eterna.

AMEN

ORACION UNIVERSAL

Hoy pedimos al Padre que nos haga ser cada día más fieles a Cristo, el Hijo que se entregó por nosotros, que permanezcamos siempre unidos a Él. Así repetimos:

QUE PERMANEZCAMOS UNIDOS A CRISTO.

1.- Por el Papa, los obispos sacerdotes y laicos para que permanezcamos unidos a Cristo cabeza de la Iglesia.
OREMOS

QUE PERMANEZCAMOS UNIDOS A CRISTO.

2.- Por todos los dirigentes de las naciones para que velen por los intereses de los más necesitados sin ceder a las presiones de los poderosos.
OREMOS

QUE PERMANEZCAMOS UNIDOS A CRISTO.

3.- Por aquellos que fueron bautizados pero que hoy andan alejados o han dejado enfriar la fe, para que encuentren en Cristo la luz para retornar a la Iglesia, madre que los engendró en el bautismo.
OREMOS

QUE PERMANEZCAMOS UNIDOS A CRISTO.

4.- Por los que sufren para que en los malos momentos permanezcan fieles a Cristo y se vean recompensados por frutos generosos.
OREMOS

QUE PERMANEZCAMOS UNIDOS A CRISTO.

5.- Por las familias cristianas para que luchen por la unidad teniendo a Cristo como guía y compañero en su caminar.
OREMOS

QUE PERMANEZCAMOS UNIDOS A CRISTO.

6.- Por todos nosotros que nos hemos reunido en torno a la mesa eucarística para que unidos a Cristo, demos fruto y nuestro fruto dure.
OREMOS

QUE PERMANEZCAMOS UNIDOS A CRISTO.

Padre atiende las necesidades de tu pueblo y haz que siempre permanezca fiel al Evangelio que proclama.
Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.

AMÉN

CANTO DE OFERTORIO

LITURGIA EUCARÍSTICA

Oren hermanos, para que éste sacrificio, mío y de ustedes, sea agradable a Dios, Padre todopoderoso

EL SEÑOR RECIBA DE TUS MANOS, ÉSTE SACRIFICIO, PARA ALABANZA Y GLORIA DE SU NOMBRE, PARA NUESTRO BIEN Y EL DE TODA SU SANTA IGLESIA.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Oh Dios, que por el admirable trueque de este sacrificio, nos haces partícipes de tu divinidad, concédenos que nuestra vida sea manifestación y testimonio de esta verdad que conocemos.
Por Jesucristo Nuestro Señor

AMEN

PREFACIO

El Señor este con ustedes.
Y CON TU ESPÍRITU
Levantemos el corazón
LO TENEMOS LEVANTADO HACIA EL SEÑOR
Demos gracias al Señor nuestro Dios
ES JUSTO Y NECESARIO

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación glorificarte siempre, Señor; pero más que nunca en este tiempo en que Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.

Porque él, con la inmolación de su cuerpo en la cruz, dio pleno cumplimiento a lo que anunciaban los sacrificios de la antigua alianza, y ofreciéndose a sí mismo por nuestra salvación, quiso ser al mismo tiempo sacerdote, víctima y altar.

Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de alegría, y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan sin cesar el himno de tu gloria:

SANTO CANTO

SANTO, SANTO, SANTO ES EL SEÑOR DIOS DEL UNIVERSO.
LLENOS ESTÁN EL CIELO Y LA TIERRA DE TU GLORIA.
HOSSANA EN EL CIELO.
BENDITO EL QUE VIENE EN EL NOMBRE DEL SEÑOR.
HOSSANA EN EL CIELO

PLEGARIA EUCARÍSTICA III

Santo eres en verdad, Padre, y con razón te alaban todas tus criaturas, ya que por Jesucristo, tu Hijo, Señor nuestro, con la fuerza del Espíritu Santo, das vida y santificas todo, y congregas a tu pueblo sin cesar, para que ofrezca en tu honor un sacrificio sin mancha desde donde sale el sol hasta el ocaso.

Por eso, Padre, te suplicamos que santifiques por el mismo Espíritu estos dones que hemos separado para ti,
de manera que sean Cuerpo y + Sangre de Jesucristo, Hijo tuyo y Señor nuestro,
que nos mandó celebrar estos misterios.

Porque él mismo, la noche en que iba a ser entregado,
tomó pan, y dando gracias te bendijo, lo partió y lo dio a sus discípulos diciendo:

"Tomen y coman todos de él, porque esto es mi Cuerpo, que será entregado por ustedes".

Del mismo modo, acabada la cena, tomó el cáliz y, dándote gracias de nuevo, lo pasó a sus discípulos, diciendo:

"Tomen y beban todos de él, porque éste es el cáliz de mi Sangre, Sangre de la alianza nueva y eterna, que será derramada por ustedes y por todos los hombres para el perdón de los pecados.
Haced esto en conmemoración mía".

Este es el sacramento de nuestra fe.

ANUNCIAMOS TU MUERTE, PROCLAMAMOS TU RESURRECCIÓN. ¡VEN, SEÑOR JESÚS!

Así, pues, Padre, al celebrar ahora el memorial de la pasión salvadora de tu Hijo, de su admirable resurrección y ascensión al cielo, mientras esperamos su venida gloriosa, te ofrecemos, en esta acción de gracias, el sacrificio vivo y santo.

Dirige tu mirada sobre la ofrenda de tu Iglesia, y reconoce en ella la Víctima por cuya inmolación quisiste devolvernos tu amistad, para que, fortalecidos con el Cuerpo y Sangre de tu Hijo y llenos de su Espíritu Santo, formemos en Cristo un solo cuerpo y un solo espíritu.

Que él nos transforme en ofrenda permanente, para que gocemos de tu heredad junto con tus elegidos: con María, la Virgen Madre de Dios, San José, los apóstoles y los mártires, San Juan Bosco y todos los santos, por cuya intercesión confiamos obtener siempre tu ayuda.

Te pedimos, Padre, que esta Víctima de reconciliación traiga la paz y la salvación al mundo entero.

Confirma en la fe y en la caridad a tu Iglesia, peregrina en la tierra: al tu servidor, el Papa BENEDICTO XVI, a nuestro Arzobispo BALTASAR, su Obispo Auxiliar LUIS ALFONSO, al orden episcopal, a los presbíteros y diáconos, y a todo el pueblo redimido por ti.
Atiende los deseos de esta familia que has congregado en tu presencia en el domingo, día en que Cristo ha vencido a la muerte y nos ha hecho partícipes de su vida inmortal.

Reúne en torno a ti, Padre misericordioso, a todos tus hijos dispersos por el mundo.
A nuestros hermanos difuntos y a cuantos murieron en tu amistad recíbelos en tu reino, donde esperamos gozar todos juntos de la plenitud eterna de tu gloria.

POR CRISTO, CON ÉL Y EN ÉL, A TI, DIOS PADRE OMNIPOTENTE, EN LA UNIDAD DEL ESPÍRITU SANTO, TODO HONOR Y TODA GLORIA POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS.

AMÉN.

RITO DE LA COMUNIÓN

Llenos de alegría por ser hijos de Dios, digamos confiadamente la oración que Cristo nos enseñó:

PADRE NUESTRO, QUE ESTAS EN EL CIELO, SANTIFICADO SEA TU NOMBRE, VENGA A NOSOTROS TU REINO, HÁGASE TU VOLUNTAD ASÍ EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO.
DANOS HOY NUESTRO PAN DE CADA DÍA.
PERDONA NUESTRAS OFENSAS COMO TAMBIÉN NOSOTROS PERDONAMOS A QUIENES NOS OFENDEN.
NO NOS DEJES CAER EN LA TENTACIÓN Y LÍBRANOS DE TODO MAL

Líbranos Señor de todos los males del cuerpo y del espíritu y concédenos la paz en nuestros días, para que ayudados por tu misericordia podamos vivir libres de pecado y protegidos de toda inquietud, mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro Salvador Jesucristo.

TUYO ES EL REINO, TUYO EL PODER Y LA GLORIA, POR SIEMPRE SEÑOR.

Señor Jesucristo, tú dijiste a los apóstoles: "La paz les dejo, mi paz les doy". Que tu Iglesia alcance esa paz y la unidad. Y, a nosotros pecadores, absueltos de condena y reprobación, presérvanos del mal y consérvanos en tu amor para que, liberados, por tu ternura y tu compasión, de toda angustia y tentación; vigilantes reconozcamos cada día, tu gloriosa manifestación.

AMEN

La paz del Señor esté siempre con ustedes

Y CON TU ESPIRITU

En el espíritu de Cristo que se ha manifestado hoy dense fraternalmente el saludo de la paz.

CANTO DE LA PAZ

FRACCION DEL PAN

CANTO
CORDERO DE DIOS, QUE QUITAS EL PECADO DEL MUNDO, TEN PIEDAD DE NOSOTROS.
CORDERO DE DIOS, QUE QUITAS EL PECADO DEL MUNDO, TEN PIEDAD DE NOSOTROS.
CORDERO DE DIOS, QUE QUITAS EL PECADO DEL MUNDO, DANOS LA PAZ.

Este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Dichosos los invitados a la cena del Señor.

SEÑOR, NO SOY DIGNO DE QUE ENTRES EN MI CASA, PERO UNA PALABRA TUYA BASTARÁ PARA SANARME

El Cuerpo y la Sangre de Cristo nos guarden para la vida eterna.

AMEN

COMUNIÓN

MONICION DE DESPEDIDA

Las dificultades no nos deben traer tristeza. Y, sobre todo, porque nuestros hermanos más desfavorecidos necesitan nuestro apoyo material, pero también nuestra alegría contagiosa. Salgamos, pues, de nuestra Eucaristía de hoy con la determinación de ayudar a los demás desde la vertiente de nuestra alegría pascual

ORACIÓN DESPUES DE LA COMUNIÓN

OREMOS

Ven, Señor, en ayuda de tu pueblo, y, ya que nos has iniciado en los misterios de tu reino, haz que abandonemos nuestra antigua vida de pecado y vivamos ya desde ahora, la novedad de la vida eterna.
Por Jesucristo Nuestro Señor

AMEN

RITOS DE CONCLUSIÓN

El Señor, este con ustedes
Y CON TU ESPÍRITU
La bendición de Dios todopoderoso, que es amor, Padre, Hijo + y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre.
AMÉN

Con la gracia y el amor del Padre, podemos irnos en Paz. ALELUYA. ALELUYA

DEMOS GRACIAS A DIOS. ALELUYA.  ALELUYA