viernes, 22 de enero de 2016

Mensaje del Papa Francisco para las 50° Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales

50º Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales

“Comunicación y Misericordia: un encuentro fecundo”

Euro Lobo SSCC / CNP 12112

(ESPECIAL) La mañana de este viernes 22 de enero, ha tenido lugar en la Oficina de Prensa de la Santa Sede la presentación del Mensaje del Papa Francisco para la 50° Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales que se celebrará el 8 de mayo 2016 bajo el lema “Comunicación y Misericordia: un encuentro fecundo”.

Monseñor Dario Viganó, prefecto de la Secretaría para la Comunicación, quien presentó el mensaje del Papa, recordó que esta Jornada Mundial es la quincuagésima en orden cronológico; un dato importante porque se relaciona con la clausura del Concilio Vaticano II que hace cincuenta años emanó el Decreto sobre los Instrumentos de Comunicación Social ”Inter mirifica”.
Es, además, la única jornada mundial establecida por el Concilio y esta vez se sitúa en el centro del Jubileo Extraordinario de la Misericordia al que hace referencia directa el tema de la Jornada. Por último, es la primera Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales que se celebra después de la creación de la Secretaría de Comunicación por el Papa Francisco.

A continuación el texto completo de Su Santidad Francisco para estas Jornadas:



Queridos hermanos y hermanas,

El Año Santo de la Misericordia nos invita a reflexionar sobre la relación entre la comunicación y la misericordia. En efecto, la Iglesia, unida a Cristo, encarnación viva de Dios Misericordioso, está llamada a vivir la misericordia como rasgo distintivo de todo su ser y actuar. Lo que decimos y cómo lo decimos, cada palabra y cada gesto debería expresar la compasión, la ternura y el perdón de Dios para con todos. El amor, por su naturaleza, es comunicación, lleva a la apertura, no al aislamiento. Y si nuestro corazón y nuestros gestos están animados por la caridad, por el amor divino, nuestra comunicación será portadora de la fuerza de Dios.

 Como hijos de Dios estamos llamados a comunicar con todos, sin exclusión. En particular, es característico del lenguaje y de las acciones de la Iglesia transmitir misericordia, para tocar el corazón de las personas y sostenerlas en el camino hacia la plenitud de la vida, que Jesucristo, enviado por el Padre, ha venido a traer a todos. Se trata de acoger en nosotros y de difundir a nuestro alrededor el calor de la Iglesia Madre, de modo que Jesús sea conocido y amado, ese calor que da contenido a las palabras de la fe y que enciende, en la predicación y en el testimonio, la «chispa» que los hace vivos.

La comunicación tiene el poder de crear puentes, de favorecer el encuentro y la inclusión, enriqueciendo de este modo la sociedad. Es hermoso ver  personas que se afanan en elegir con cuidado las palabras y los gestos para superar las incomprensiones, curar la memoria herida y construir paz y armonía. Las palabras pueden construir puentes entre las personas, las familias, los grupos sociales y los pueblos. Y esto es posible tanto en el mundo físico como en el digital. Por tanto, que las palabras y las acciones sean apropiadas para ayudarnos a salir de los círculos viciosos de las condenas y las venganzas, que siguen enmarañando a individuos y naciones, y que llevan a expresarse con mensajes de odio. La palabra del cristiano, sin embargo, se propone hacer crecer la comunión e, incluso cuando debe condenar con firmeza el mal, trata de no romper nunca la relación y la comunicación.

Quisiera, por tanto, invitar a las personas de buena voluntad a descubrir el poder de la misericordia de sanar las relaciones dañadas y de volver a llevar paz y armonía a las familias y a las comunidades. Todos sabemos en qué modo las viejas heridas y los resentimientos que arrastramos pueden atrapar a las personas e impedirles comunicarse y reconciliarse. Esto vale también para las relaciones entre los pueblos. En todos estos casos la misericordia es capaz de activar un nuevo modo de hablar y dialogar, como tan elocuentemente expresó Shakespeare: «La misericordia no es obligatoria, cae como la dulce lluvia del cielo sobre la tierra que está bajo ella. Es una doble bendición: bendice al que la concede y al que la recibe» (El mercader de Venecia, Acto IV, Escena I).

Es deseable que también el lenguaje de la política y de la diplomacia se deje inspirar por la misericordia, que nunca da nada por perdido. Hago un llamamiento sobre todo a cuantos tienen responsabilidades institucionales, políticas y de formar la opinión pública, a que estén siempre atentos al modo de expresase cuando se refieren a quien piensa o actúa de forma distinta, o a quienes han cometido errores. Es fácil ceder a la tentación de aprovechar estas situaciones y alimentar de ese modo las llamas de la desconfianza, del miedo, del odio. Se necesita, sin embargo, valentía para orientar a las personas hacia procesos de reconciliación. Y es precisamente esa audacia positiva y creativa la que ofrece verdaderas soluciones a antiguos conflictos así como la oportunidad de realizar una paz duradera. «Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. […] Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios» (Mt 5,7.9).

Cómo desearía que nuestro modo de comunicar, y también nuestro servicio de pastores de la Iglesia, nunca expresara el orgullo soberbio del triunfo sobre el enemigo, ni humillara a quienes la mentalidad del mundo considera perdedores y material de desecho. La misericordia puede ayudar a mitigar las adversidades de la vida y a ofrecer calor a quienes han conocido sólo la frialdad del juicio. Que el estilo de nuestra comunicación sea tal, que supere la lógica que separa netamente los pecadores de los justos. Nosotros podemos y debemos juzgar situaciones de pecado – violencia, corrupción, explotación, etc. –, pero no podemos juzgar a las personas, porque sólo Dios puede leer en profundidad sus corazones. Nuestra tarea es amonestar a quien se equivoca, denunciando la maldad y la injusticia de ciertos comportamientos, con el fin de liberar a las víctimas y de levantar al caído. El evangelio de Juan nos recuerda que «la verdad os hará libres» (Jn 8,32). Esta verdad es, en definitiva, Cristo mismo, cuya dulce misericordia es el modelo para nuestro modo de anunciar la verdad y condenar la injusticia. Nuestra primordial tarea es afirmar la verdad con amor (cf. Ef 4,15). Sólo palabras pronunciadas con amor y  acompañadas de mansedumbre y misericordia tocan los corazones de quienes somos pecadores. Palabras y gestos duros y moralistas corren el riesgo hundir más a quienes querríamos conducir a la conversión y a la libertad, reforzando su sentido de negación y de defensa.

Algunos piensan que una visión de la sociedad enraizada en la misericordia es injustificadamente idealista o excesivamente indulgente. Pero probemos a reflexionar sobre nuestras primeras experiencias de relación en el seno de la familia. Los padres nos han amado y apreciado más por lo que somos que por nuestras capacidades y nuestros éxitos. Los padres quieren naturalmente lo mejor para sus propios hijos, pero su amor nunca está condicionado por el alcance de los objetivos. La casa paterna es el lugar donde siempre eres acogido (cf. Lc 15,11-32). Quisiera alentar a todos a pensar en la sociedad humana, no como un espacio en el que los extraños compiten y buscan prevalecer, sino más bien como una casa o una familia, donde la puerta está siempre abierta y en la que sus miembros se acogen mutuamente.

Para esto es fundamental escuchar. Comunicar significa compartir, y para compartir se necesita escuchar, acoger. Escuchar es mucho más que oír. Oír hace referencia al ámbito de la información; escuchar, sin embargo, evoca la comunicación, y necesita cercanía. La escucha nos permite asumir la actitud justa, dejando atrás la tranquila condición de espectadores, usuarios, consumidores. Escuchar significa también ser capaces de compartir preguntas y dudas, de recorrer un camino al lado del otro, de liberarse de cualquier presunción de omnipotencia y de poner humildemente las propias capacidades y los propios dones al servicio del bien común.

Escuchar nunca es fácil. A veces es más cómodo fingir ser sordos. Escuchar significa prestar atención, tener deseo de comprender, de valorar, respetar, custodiar la palabra del otro. En la escucha se origina una especie de martirio, un sacrificio de sí mismo en el que se renueva el gesto realizado por Moisés ante la zarza ardiente: quitarse las sandalias en el «terreno sagrado» del encuentro con el otro que me habla (cf. Ex 3,5). Saber escuchar es una gracia inmensa, es un don que se ha de pedir para poder después ejercitarse practicándolo.

También los correos electrónicos, los mensajes de texto, las redes sociales, los foros pueden ser formas de comunicación plenamente humanas. No es la tecnología la que determina si la comunicación es auténtica o no, sino el corazón del hombre y su capacidad para usar bien los medios a su disposición. Las redes sociales son capaces de favorecer las relaciones y de promover el bien de la sociedad, pero también pueden conducir a una ulterior polarización y división entre las personas y los grupos. El entorno digital es una plaza, un lugar de encuentro, donde se puede acariciar o herir, tener una provechosa discusión o un linchamiento moral. Pido que el Año Jubilar vivido en la misericordia «nos haga más abiertos al diálogo para conocernos y comprendernos mejor; elimine toda forma de cerrazón y desprecio, y aleje cualquier forma de violencia y de discriminación» (Misericordiae vultus, 23). También en red se construye una verdadera ciudadanía. El acceso a las redes digitales lleva consigo una responsabilidad por el otro, que no vemos pero que es real, tiene una dignidad que debe ser respetada. La red puede ser bien utilizada para hacer crecer una sociedad sana y abierta a la puesta en común.


La comunicación, sus lugares y sus instrumentos han traído consigo un alargamiento de los horizontes para muchas personas. Esto es un don de Dios, y es también una gran responsabilidad. Me gusta definir este poder de la comunicación como «proximidad». El encuentro entre la comunicación y la misericordia es fecundo en la medida en que genera una proximidad que se hace cargo, consuela, cura, acompaña y celebra. En un mundo dividido, fragmentado, polarizado, comunicar con misericordia significa contribuir a la buena, libre y solidaria cercanía entre los hijos de Dios y los hermanos en humanidad.








domingo, 27 de diciembre de 2015

Anunciado oficialmente el Aguinaldo 2016 de los Salesianos

P. Ángel Fernández Artime lo presentó en la Casa General de las FMA

Anunciado oficialmente el Aguinaldo 2016 de los Salesianos



(ANS – Roma) – El año 2016 que está por iniciarse; para la Familia Salesiana será un año dedicado a recorrer juntos el camino que se nos ha indicado en la escucha del Espíritu Santo.

El día 28 de diciembre el Rector Mayor, P. Ángel Fernández Artime presentó oficialmente el Aguinaldo 2016 en la Casa General de las Hijas de María Auxiliadora, acompañado por el padre Filiberto González, Consejero para la Comunicación Social y el padre Américo Chaquisse Regional de África Madagascar.

En un clima de familia, el P. Ángel Fernández Artime, reunido en el auditorio de la Casa Generalicia, con la presencia de la Madre Yvonne Reungoat Superiora General de las Hijas de María Auxiliadora y una nutrida representación de las FMA, y algunos miembros de la Familia Salesiana, se inició la presentación del Aguinaldo para el año 2016.


El Rector Mayor, sucesor de Don Bosco, presentó el tema y la estructura del Aguinaldo 2016 expresada en el slogan que acompañará todo el año: "Con Jesús recorramos juntos la aventura del Espíritu".

El Padre Ángel, pensando en el mensaje de su segundo Aguinaldo como Rector Mayor, ha colocado al centro varios aspectos: en primer lugar, la acción del Espíritu, que actúa en libertad y llama a la puerta de cada ser humano; en segundo lugar, la experiencia del camino, del viaje, que todos hacen en la evolución de la vida; en tercer lugar, el sentido de aventura, ya que a menudo en el camino que se recorre - tanto a nivel interior, como desde el punto de vista espiritual - "no hay certezas", sin embargo, se avanza movido por la certeza de que el Espíritu sabrá sorprender y llevar más allá las propias expectativas.


Después de un breve tiempo dedicado al diálogo, a las resonancias y a las peguntas, el Rector Mayor saludó a la Madre Superiora Sor Yvonne Reungoat para luego pasar a un momento de fraternidad.



El texto completo del comentario al Aguinaldo (italiano, español y francés) está disponible en la página web: sdb.org. El video que ilumina el Aguinaldo de este año, fue realizado por la Agencia de Noticias Info Salesiano, y desde este momento se encuentra visible en el canal de YouTube de ANSchannel en diferentes idiomas (5 con doblaje). 


jueves, 17 de diciembre de 2015

FELIZ NAVIDAD 2015. PROSPERO AÑO 2016

En la alegría del encuentro, comparto con ustedes mi Tarjeta Navideña.

Gracias a todos por haber confiado en mi.

Les deseo unas felices fiestas, que en su corazón también se haga un espacio para la Santa Natividad.

Les auguro un año 2016 colmado de éxitos y sobre todo, de alegría.

Les invito a caminar Junto a Jesús, por este camino que nos lleva a vivir la aventura de la santidad. 


Euro Lobo
Salesiano Cooperador



sábado, 12 de diciembre de 2015

Se abrió la Puerta Santa de La Misericordia en Mérida

Euro Lobo SSCC / CNP 12.112


Con la alegría propia de quienes se sienten amados por El Señor, los merideños participaron jubilosamente la mañana de este sábado de los actos litúrgicos para la Apertura de la Puerta Santa de La Misericordia en la Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción. 


Aún de madrugada los fieles se reunieron en cada una de las parroquias metropolitanas, marcharon en peregrinación hacia el centro de la ciudad acompañados de los primeros rayos del sol navideño que les condujeron hasta la colonial Iglesia de El Carmen, donde iniciaron el protocolo litúrgico.
A las 7 de la mañana, el Arzobispo metropolitano Monseñor Baltazar Porras acompañado del Obispo auxiliar Monseñor Alfredo Torres y los párrocos de la zona metropolitana merideña, caminaron en procesión hasta la puerta sur de la Iglesia Catedral, puerta que se eligió como puerta de la Misericordia para este año jubilar.


“Esta es la Puerta del Señor. Los justos entrarán por ella. Ábranse las puertas de la justicia. Y entraré para dar gracias al Señor.” Con esta fórmula el Arzobispo emeritense empujó la puerta de la Catedral que se eligió como Puerta de la Misericordia, oró bajo su umbral y luego entró en la Basílica inaugurando formalmente el Año Santo de la Misericordia en nuestra ciudad.

“Así como nos cuesta abrir la puerta de nuestra casa, este acto es un llamado a la fraternidad, a superar todo tipo de división, de rencor, de odio que pueda haber en nuestro corazón” afirmó Monseñor Porras quien también dijo que el Año de la Misericordia “es para purificarnos y para encontrar caminos de consenso, de concordia y de dialogo que tanta falta nos hace a los venezolanos”.


La Puerta Santa de la Misericordia estará abierta todo el año jubilar que concluirá en noviembre del 2016 con la Fiesta de Cristo Rey del Universo, este es un tiempo de gozo que la iglesia ha dispuesto para la reconciliación en el amor fraterno del Padre. En éste año los fieles podrán ganar indulgencias plenarias, es decir, la remisión de todos los pecados, siempre y cuando cumplan con lo pautado, llegar a la Puerta Santa en peregrinación, confesión oportuna de todos los pecados, cumplir con las obras de misericordia y rezar por las intenciones del Santo Padre.


El próximo 14 de diciembre todos los sacerdotes de la zona metropolitana de Mérida estarán dispuestos en la Parroquia “Nuestra Señora del Rosario” en la Otra Banda, para oír en confesión a los fieles que estén dispuestos al arrepentimiento, esta jornada se repetirá en otras parroquias durante el jubileo y se constituye en momentos oportunos para redimensionar la vida de los fieles. 




jueves, 19 de noviembre de 2015

Aguinaldo del Rector Mayor de los Salesianos para el año 2016




- LA VIDA ES EL LUGAR DONDE TODO SE JUEGA. Bien sabemos todos acerca de esta experiencia, con variedad de caminos y de opciones que se nos presentan. Y es precisamente EN EL CAMINO DE LA VIDA DONDE EL ESPÍRITU ACTÚA y, en libertad, llama a la puerta de todo corazón humano.

- De una u otra manera TODOS TENEMOS TAMBIÉN LA EXPERIENCIA DE SER CAMINANTES, en ocasiones en jornadas donde hemos recorrido largas distancias. Esta experiencia del camino NOS ILUMINA EN EL INTUIR QUÉ PUEDE SIGNIFICAR RECORRER UNA AVENTURA EN EL ESPÍRITU.

- Porque, ¿QUÉ SIGNIFICA RECORRER LA AVENTURA DEL ESPÍRITU?

→ Ante todo… ES CAMINO DE INTERIORIDAD.

→ Pero interioridad no es en nosotros tan sólo un ejercicio hacia el interior de uno mismo, por más que sea un ejercicio bueno. PARA NOSOTROS, COMO CREYENTES, ES UN CAMINO DE ESPIRITUALIDAD, una espiritualidad que se cultiva y se expresa, en las maneras que después diremos.

- El mismo Jesús ha recorrido una auténtica “aventura” DE APERTURA AL ESPÍRITU. Ha buscado siempre LA VOLUNTAD DEL PADRE QUE EN SU ESPÍRITU LE HA SUSCITADO, ACOMPAÑADO, PROVOCADO, GUIADO...

- DON BOSCO MISMO HA VIVIDO TODA SU VIDA ABIERTO AL ESPÍRITU PORQUE SU DESEO ERA RESPONDER A AQUELLO QUE DIOS QUERÍA DE ÉL, en sí mismo y para sus muchachos. Su mismo camino recorrido en Chieri, sus búsquedas, FUERON UNA VERDADERA AVENTURA DEJÁNDOSE GUIAR POR EL ESPÍRITU. Este camino le llevó en los años a esa armonía y unidad personal, muy lejos de cualquier fragmentación.

- Al igual que sucedió en el Señor Jesús, en María de Nazaret -QUIEN VIVIÓ UNA AVENTURA DEL ESPÍRITU QUE ERA UN FIARSE DE DIOS SIN SABER CUAL SERÍA EL PUNTO DE LLEGADA-, y Don Bosco, para quien SU SÍ AL ESPÍRITU FUE UNA VERDADERA AVENTURA REAL DE VIDA CON INCREÍBLES DESAFÍOS, nosotros recibimos cada día esa invitación a adentrarnos en un camino en el que podremos dejarnos acompañar, conducir y sorprender por Él. UN CAMINO QUE TIENE MUCHO DE 'AVENTURA' DONDE NO HAY CERTEZAS, PERO EN EL QUE EL PUNTO DE LLEGADA RESULTA FASCINANTE.

- ¿CÓMO SE EXPRESA Y MANIFIESTA ESE CAMINO DE INTERIORIDAD Y ESPIRITUALIDAD QUE PERMITE VIVIR ACOMPAÑADO POR EL ESPÍRITU?

→ Se expresa… EN UNA PROFUNDA EXPERIENCIA DE FE.

→ En un cultivo… DE LA DIMENSIÓN COMUNITARIA DE ESA MISMA FE.

→ Creciendo… EN LA MISERICORDIA Y DIMENISÓN FRATERNA DE LA VIDA.

- Por último, QUISIÉRAMOS PEDIROS, QUERIDOS JÓVENES, QUE NOS PERMITÁIS HACER ESTE CAMINO JUNTOS. Recorramos este camino juntos. APRENDAMOS JUNTOS, HAGAMOS EXPERIENCIA JUNTOS, porque eso nos hará mucho bien a todos. Y en este 'todos', pensamos en la Familia Salesiana, -en sus diversas expresiones-, como destinatarios prioritarios del Aguinaldo, PERO PENSAMOS TAMBIÉN EN USTEDES, TANTOS MILES Y MILES DE JÓVENES QUE EN TODO TIPO DE PAÍSES, CULTURAS Y PRESENCIAS SALESIANAS SON, ANIMADORES DE OTROS JÓVENES, A LOS QUE ACOMPAÑARÁN EN ESTA AVENTURA, en este camino a recorrer acompañados por Él, EL ESPÍRITU DE DIOS QUE COMO DIJIMOS, SORPRENDE, SUSCITA, PROVOCA, DESCOLOCA, ENTUSIASMA, FASCINA Y ACOMPAÑA...

ÁNGEL FERNÁNDEZ ARTIME 
Rector Mayor 


REFLEXIÓN:

El camino de un pueblo, que comienza con nuestro humilde origen en la aldea de I Becchi, se convierte en una marea de gente. ¡SOMOS NUMEROSOS! TODA LA FAMILIA SALESIANA, LOS JÓVENES, LOS LAICOS, AVANZAMOS TODOS JUNTOS Y NOS ALEGRA HACERLO ASÍ. El símbolo del camino evoca la palabra del aguinaldo… “RECORRAMOS JUNTOS”. HEMOS CONCLUIDO EL BICENTENARIO CON UNA IDENTIDAD CARISMÁTICA MÁS ROBUSTA y, por tanto, con un sentido de pertenencia más acentuado. Durante el camino vivimos el valor de la fiesta. EL CAMINO FAVORECE EL ENCUENTRO Y EL ENCUENTRO NOS AYUDA A HACER CAMINO... ¡SIN ENCUENTRO NO HAY CAMINO!.

¡CAMINAMOS CON JESÚS!. Él es la dirección del camino y nosotros nos orientamos hacia Él. JESÚS VA ABRIENDO CAMINO, Él nos indica la ruta, porque Él mismo es el camino. Así nos lo dice Él mismo: “YO SOY EL CAMINO”. Ese camino es el sendero que Jesús ha recorrido ya, pero SOBRE TODO JESÚS NOS ACOMPAÑA EN EL CAMINO COMO CON LOS DISCÍPULOS DE EMAÚS. Él es compañero de viaje, especialmente de los jóvenes. Con una mano, JESÚS INVITA AL JOVEN A CAMINAR CON ÉL Y A SEGUIRLO, y con la otra le ofrece su apoyo y cercanía. De esta manera, Jesús expresa afecto y se revela como el “ROSTRO DE LA MISERICORDIA”.

EL CAMINO CON JESÚS ES UNA AVENTURA, LA AVENTURA DEL ESPÍRITU. Por eso Él dice al joven: “¡ÁNIMO, VEN Y SÍGUEME!”. Podemos aceptar o rechazar la invitación de Jesús. NO SABEMOS ADÓNDE NOS LLEVARÁ EL CAMINO DE LOS QUE SIGUEN A JESÚS. El Espíritu Santo, maestro interior, nos anima a acoger la propuesta de Jesús y a ser sus discípulos. EL ESPÍRITU ES UNA PRESENCIA DISCRETA Y SILENCIOSA, DESPARECIENDO PARA NO SER NOTADO, DEJANDO A JESÚS TODO EL PROTAGONISMO. Tu “NO SABES DE DÓNDE VIENE Y DÓNDE VA, PORQUE SOPLA DONDE QUIERE”. Su hálito es imperceptible, y sin embargo anima y da vida. No lo vemos, pero está presente.

POSTER DEL AGUINALDO 2015


EL CAMINO DE JESÚS, QUE ES UNA AVENTURA DEL ESPÍRITU, dar lugar al encuentro. VEMOS EN PRIMER PLANO DEL PÓSTER EL ENCUENTRO DEL JOVEN CON JESÚS. Este joven… LLEVA EN SU CORAZÓN EL ESPÍRITU DE DON BOSCO.

Si durante la preparación al bicentenario hemos sido invitados a “CAMINAR DESDE DON BOSCO”, ahora nuestro compromiso consiste en… “CAMINAR DESDE JESÚS” con nuestro estilo específico salesiano. El Señor Jesús detiene la primacía y la centralidad… SIGÁMOSLO TRAS LAS HUELLAS DE DON BOSCO.



EL PÓSTER, obra del artista español DAVID GONZÁLEZ ARJONA, de ARTIA COMUNICACIÓN.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Así celebramos en Mérida el Día de La Chinita 2015

Fotos:
EURO LOBO SSCC
CNP:12.112
CRGV: 1.419