jueves, 7 de febrero de 2013

“El Orfebre” triunfó en la novillada del Sol

Tras hacerse con la única oreja del primer festejo en la Monumental de Mérida

 Por: Oscar Eduardo Fernández-Guillén.
@OscaritoFG.

Mérida, Venezuela.- El carnaval Taurino de América 2013 abrió fuegos la tarde del pasado jueves 07 de febrero con la anunciada Novillada con Picadores a beneficio de la Escuela Taurina “Humberto Álvarez” de la Ciudad de Los Caballeros. El primer festejo de la XLIV Feria Internacional del Sol reunió a seis jóvenes valores nacionales, quienes dieron la cara por la generación de relevo de la torería venezolana.

Con cerca de un cuarto de plaza, fueron lidiados cinco utreros de “Los Aranguez” (1°, 2°, 3°, 4° y 6°) y uno de “Campo Pequeño” (5°), bien presentados y de juego desigual, por los novilleros criollos César Altuve, Ángel Miguel Guía “El Orfebre”, Miguel Molina “Miguelín”, José Antonio Salas, Jeyson Quintero y Alejandro Mejías. Los tres últimos en representación de la Escuela Taurina de Mérida.
César Altuve fue el encargado de abrir plaza con el primero del día. El astado resultó soso, tardo y sin recorrido, con medias embestidas que dificultaron su labor muleteril. 

Derrochó voluntad pero no contó con materia prima suficiente para su lucimiento. Tras fallar con la tizona se marchó en medio del silencio.

Ángel Miguel Guía “El Orfebre” se encargó de calentar el ambiente gracias a su buen hacer ante las mejores condiciones del segundo de “Los Aranguez”, con el que demostró oficio y sitio. Se creció con buenos derechazos en serie, ejecutados con profundidad y corriendo la mano, lo cual bastó para arrancar de la banda taurina las notas del pasodoble “Chiclanera”. Toreó por ambas manos con acierto y culminó su presentación con un espadazo efectivo y en buen sitio que bastó para recibir de usía la primera y, a la postre, única oreja del espectáculo, con fuerte petición de la segunda.

Miguel Molina “Miguelín” salió con arrojo a la arena del coso monumental, evidenciado en su saludo de capote con una ceñida larga cambiada en tablas. Estuvo solvente en banderillas, tercio donde clavó tres pares de rehiletes con entrega y facilidad. Lamentablemente el cornúpeta menguó en facultades y las complicaciones aparecieron durante el tercio final. Ejecutó la suerte suprema recibiendo y se despidió ante el silencio del soberano.

José Antonio Salas pechó con el más serio de los novillos presentados por “Los Aranguez”. Quizás su estampa y cornamenta le intimidaron, lo cual produjo la nula comprensión de las cualidades del cornúpeta que pudo haber aprovechado; mas la decisión del novillero fue despacharle prontamente empleando con acierto el estoque. Leves palmas.

Jeyson Quintero lidió un bonito ejemplar de “Campo Pequeño”. De su actuación destaca en correcto toreo de capa manifiesto al recibo del utrero. No obstante, durante el desarrollo de la faena su oponente adquirió sentido rápidamente e hizo por él en dos oportunidades, cogiéndole sin consecuencias. En virtud de ello, tampoco vio lo que tuvo en frente y resolvió finiquitar empleando el acero. Palmas.

Alejandro Mejías cerró la novillada con una faena larga, demorada con pases dispersos y sin ligazón. Su contrincante no resultó ser un morlaco pronto; sin embargo, no dejó de intentar el sacarle partido para no irse en claro. Echó ganas pero la falta de recorrido y de continuidad del de “Los Aranguez” no permitieron más que demostrar voluntad. Falló con la espada y escuchó dos recados por parte de la presidencia.

Ficha del Festejo:
XLIV Feria Internacional del Sol
Carnaval Taurino de América 2013
Novillada con Picadores.
Plaza de Toros Monumental “Román Eduardo Sandia Briceño”
Mérida, Venezuela.

Cinco novillos de “Los Aranguez” (1°, 2°, 3°, 4° y 6°) y uno de “Campo Pequeño” (5°), bien presentados, con trapío y de juego desigual.

César Altuve: silencio.

Ángel Miguel Guía “El Orfebre”: oreja.

Miguel Molina “Miguelín”: silencio.

José Antonio Salas: leves palmas.

Jeyson Quintero: palmas.

Alejandro Mejías: silencio tras dos avisos.

Entrada: un cuarto de plaza.

Presidente: Prof. Jorge Bustamante Calderón.

Fotos: @eurolobo












































jueves, 24 de enero de 2013

MENSAJE DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI PARA LA XLVII JORNADA MUNDIAL DE LAS COMUNICACIONES SOCIALES


«Redes Sociales: portales de verdad y de fe; nuevos espacios para la evangelización»
[Domingo 12 de mayo de 2013

Queridos hermanos y hermanas:


Ante la proximidad de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales de 2013, deseo proponeros algunas reflexiones acerca de una realidad cada vez más importante, y que tiene que ver con el modo en el que las personas se comunican hoy entre sí. Quisiera detenerme a considerar el desarrollo de las redes sociales digitales, que están contribuyendo a que surja una nueva «ágora», una plaza pública y abierta en la que las personas comparten ideas, informaciones, opiniones, y donde, además, nacen nuevas relaciones y formas de comunidad.

Estos espacios, cuando se valorizan bien y de manera equilibrada, favorecen formas de diálogo y de debate que, llevadas a cabo con respeto, salvaguarda de la intimidad, responsabilidad e interés por la verdad, pueden reforzar los lazos de unidad entre las personas y promover eficazmente la armonía de la familia humana. El intercambio de información puede convertirse en verdadera comunicación, los contactos pueden transformarse en amistad, las conexiones pueden facilitar la comunión. Si las redes sociales están llamadas a actualizar esta gran potencialidad, las personas que participan en ellas deben esforzarse por ser auténticas, porque en estos espacios no se comparten tan solo ideas e informaciones, sino que, en última instancia, son ellas mismas el objeto de la comunicación.

El desarrollo de las redes sociales requiere un compromiso: las personas se sienten implicadas cuando han de construir relaciones y encontrar amistades, cuando buscan respuestas a sus preguntas, o se divierten, pero también cuando se sienten estimuladas intelectualmente y comparten competencias y conocimientos. Las redes se convierten así, cada vez más, en parte del tejido de la sociedad, en cuanto que unen a las personas en virtud de estas necesidades fundamentales. Las redes sociales se alimentan, por tanto, de aspiraciones radicadas en el corazón del hombre.

La cultura de las redes sociales y los cambios en las formas y los estilos de la comunicación suponen todo un desafío para quienes desean hablar de verdad y de valores. A menudo, como sucede también con otros medios de comunicación social, el significado y la eficacia de las diferentes formas de expresión parecen determinados más por su popularidad que por su importancia y validez intrínsecas. La popularidad, a su vez, depende a menudo más de la fama o de estrategias persuasivas que de la lógica de la argumentación. A veces, la voz discreta de la razón se ve sofocada por el ruido de tanta información y no consigue despertar la atención, que se reserva en cambio a quienes se expresan de manera más persuasiva. Los medios de comunicación social necesitan, por tanto, del compromiso de todos aquellos que son conscientes del valor del diálogo, del debate razonado, de la argumentación lógica; de personas que tratan de cultivar formas de discurso y de expresión que apelan a las más nobles aspiraciones de quien está implicado en el proceso comunicativo. El diálogo y el debate pueden florecer y crecer asimismo cuando se conversa y se toma en serio a quienes sostienen ideas distintas de las nuestras. «Teniendo en cuenta la diversidad cultural, es preciso lograr que las personas no sólo acepten la existencia de la cultura del otro, sino que aspiren también a enriquecerse con ella y a ofrecerle lo que se tiene de bueno, de verdadero y de bello» (Discurso para el Encuentro con el mundo de la cultura, Belém, Lisboa, 12 mayo 2010).

Las redes sociales deben afrontar el desafío de ser verdaderamente inclusivas: de este modo, se beneficiarán de la plena participación de los creyentes que desean compartir el Mensaje de Jesús y los valores de la dignidad humana que promueven sus enseñanzas. En efecto, los creyentes advierten de modo cada vez más claro que si la Buena Noticia no se da a conocer también en el ambiente digital podría quedar fuera del ámbito de la experiencia de muchas personas para las que este espacio existencial es importante. El ambiente digital no es un mundo paralelo o puramente virtual, sino que forma parte de la realidad cotidiana de muchos, especialmente de los más jóvenes. 

Las redes sociales son el fruto de la interacción humana pero, a su vez, dan nueva forma a las dinámicas de la comunicación que crea relaciones; por tanto, una comprensión atenta de este ambiente es el prerrequisito para una presencia significativa dentro del mismo.

La capacidad de utilizar los nuevos lenguajes es necesaria no tanto para estar al paso con los tiempos, sino precisamente para permitir que la infinita riqueza del Evangelio encuentre formas de expresión que puedan alcanzar las mentes y los corazones de todos. En el ambiente digital, la palabra escrita se encuentra con frecuencia acompañada de imágenes y sonidos. Una comunicación eficaz, como las parábolas de Jesús, ha de estimular la imaginación y la sensibilidad afectiva de aquéllos a quienes queremos invitar a un encuentro con el misterio del amor de Dios. Por lo demás, sabemos que la tradición cristiana ha sido siempre rica en signos y símbolos: pienso, por ejemplo, en la cruz, los iconos, el belén, las imágenes de la Virgen María, los vitrales y las pinturas de las iglesias. Una parte sustancial del patrimonio artístico de la humanidad ha sido realizada por artistas y músicos que han intentado expresar las verdades de la fe.

En las redes sociales se pone de manifiesto la autenticidad de los creyentes cuando comparten la fuente profunda de su esperanza y de su alegría: la fe en el Dios rico de misericordia y de amor, revelado en Jesucristo. Este compartir consiste no solo en la expresión explícita de la fe, sino también en el testimonio, es decir, «en el modo de comunicar preferencias, opciones y juicios que sean profundamente concordes con el Evangelio, incluso cuando no se hable explícitamente de él». (Mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2011). Una forma especialmente significativa de dar testimonio es la voluntad de donarse a los demás mediante la disponibilidad para responder pacientemente y con respeto a sus preguntas y sus dudas en el camino de búsqueda de la verdad y del sentido de la existencia humana. La presencia en las redes sociales del diálogo sobre la fe y el creer confirma la relevancia de la religión en el debate público y social.

Para quienes han acogido con corazón abierto el don de la fe, la respuesta radical a las preguntas del hombre sobre el amor, la verdad y el significado de la vida ―que están presentes en las redes sociales― se encuentra en la persona de Jesucristo. Es natural que quien tiene fe desee compartirla, con respeto y sensibilidad, con las personas que encuentra en el ambiente digital. Pero en definitiva los buenos frutos que el compartir el Evangelio puede dar, se deben más a la capacidad de la Palabra de Dios de tocar los corazones, que a cualquier esfuerzo nuestro. La confianza en el poder de la acción de Dios debe ser superior a la seguridad que depositemos en el uso de los medios humanos. También en el ambiente digital, en el que con facilidad se alzan voces con tonos demasiado fuertes y conflictivos, y donde a veces se corre el riesgo de que prevalezca el sensacionalismo, estamos llamados a un atento discernimiento. Y recordemos, a este respecto, que Elías reconoció la voz de Dios no en el viento fuerte e impetuoso, ni en el terremoto o en el fuego, sino en el «susurro de una brisa suave» (1R 19,11-12). Confiemos en que los deseos fundamentales del hombre de amar y ser amado, de encontrar significado y verdad ―que Dios mismo ha colocado en el corazón del ser humano― hagan que los hombres y mujeres de nuestro tiempo estén siempre abiertos a lo que el beato cardenal Newman llamaba la «luz amable» de la fe.

Las redes sociales, además de instrumento de evangelización, pueden ser un factor de desarrollo humano. Por ejemplo, en algunos contextos geográficos y culturales en los que los cristianos se sienten aislados, las redes sociales permiten fortalecer el sentido de su efectiva unidad con la comunidad universal de los creyentes. Las redes ofrecen la posibilidad de compartir fácilmente los recursos espirituales y litúrgicos, y hacen que las personas puedan rezar con un renovado sentido de cercanía con quienes profesan su misma fe. La implicación auténtica e interactiva con las cuestiones y las dudas de quienes están lejos de la fe nos debe hacer sentir la necesidad de alimentar con la oración y la reflexión nuestra fe en la presencia de Dios, y también nuestra caridad activa: «Aunque hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo caridad, soy como bronce que suena o címbalo que retiñe» (1 Co 13,1).

Existen redes sociales que, en el ambiente digital, ofrecen al hombre de hoy ocasiones para orar, meditar y compartir la Palabra de Dios. Pero estas redes pueden asimismo abrir las puertas a otras dimensiones de la fe. De hecho, muchas personas están descubriendo, precisamente gracias a un contacto que comenzó en la red, la importancia del encuentro directo, de la experiencia de comunidad o también de peregrinación, elementos que son importantes en el camino de fe. Tratando de hacer presente el Evangelio en el ambiente digital, podemos invitar a las personas a vivir encuentros de oración o celebraciones litúrgicas en lugares concretos como iglesias o capillas. Debe de haber coherencia y unidad en la expresión de nuestra fe y en nuestro testimonio del Evangelio dentro de la realidad en la que estamos llamados a vivir, tanto si se trata de la realidad física como de la digital. Ante los demás, estamos llamados a dar a conocer el amor de Dios, hasta los más remotos confines de la tierra.

Rezo para que el Espíritu de Dios os acompañe y os ilumine siempre, y al mismo tiempo os bendigo de corazón para que podáis ser verdaderamente mensajeros y testigos del Evangelio. «Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación» (Mc 16,15).

Vaticano, 24 de enero de 2013, fiesta de san Francisco de Sales

BENEDICTUS PP. XVI

domingo, 20 de enero de 2013

Estudiantes de Mérida arrancó el Clausura con un empate




Jessica Araujo
Asistente de Prensa

Fotos:
Euro Lobo

Estudiantes de Mérida, consiguió un empate sin goles frente al Real Esppor Club, en la primera jornada del Torneo Clausura.

El cuadro académico, comenzó el encuentro buscando el orden necesario para presionar al conjunto de la capital. A partir de los diez minutos el equipo rojiblanco empezó a presionar el arco protegido por Daniel Valdés. 

En una salida para crear la oportunidad de gol que finalizó en un fuera de juego marcado para Javier Guillén. 

Un desborde por la banda derecha, Pierre Pluchino se aproximó al área, luego del lanzamiento del centro que fue desviado por la defensa del Esppor ocasionando un saque de banda que no causó peligro para los visitantes. 

A los 35 minutos del encuentro, un tiro libre tras una falta al borde del área cobrado por Christian Flores  pero Valdés se aseguró con el esférico.

En el segundo tiempo, el equipo académico salió con mucha intensidad, la nueva adquisición, Andrés Angulo le sirvió el balón a Pierre Pluchino  no pudo terminar la jugada al cruzarse un defensor del conjunto merengue. 

Christian Flores, se volvió a animar en un potente disparo que por muy poco se fue desviado. 

En un contra golpe por parte del Real Esppor, Anderson Arias quedó mano a mano con Richard Ruíz quién despejó el balón evitando el gol visitante.

A los 65 minutos, Elvis Martínez por la banda izquierda, envió el centro que volvió a ser despejado por la defensa merengue y enviado a tiro de esquina. 

El recién ingresado por parte del Esppor, Javier Guarino también se encontró con un mano a mano donde Ruíz volvió a salvar a Estudiantes de Mérida arrebatándole el balón de los pies.

Orlando Cordero, creando una nueva ocasión de peligro que luego de ser enviado al área, Javier Guarino en un cabezazo remató al arco sin consecuencias. 

Para los últimos minutos del partido, las ocasiones para Estudiantes se intensificaron, pero sin la fortuna necesaria para marcar el gol que les diera la ventaja. 

En su debut, Andrés Angulo fue expulsado por reclamarle al árbitro a los 46 minutos. 

El próximo encuentro de Estudiantes de Mérida será frente a Trujillanos en el Estadio José Alberto Pérez de Valera.

Ficha Técnica:

Estudiantes de Mérida: Richard Ruíz; Lenyn Uzcátegui, David Medina, Carlos de Castro, Elvis Martínez; Jesús Quintero*, Yorwin Lobo* (Luciano Ursino Min. 63), Christian Flores (Nicolás Márquez* Min. 42), Javier Guillén* (Jaime Salazar Min. 76); Andrés Angulo y Pierre Pluchino.

Real Esppor: Daniel Valdés; William Díaz. Daniel Benítez, Mijail Avilés, Dollbyz Rodríguez, Orlando Cordero, Franklin Lucena, Anderson Arias (Javier Guarino Min. 66), Maurice Cova (Franco Sosa Min. 59), Diego Guerrero y Carlos Fernández.

Tarjetas:

Amarillas: William Díaz Min. 40 (REC)

Roja: Andrés Angulo min. 46 (EDM)