viernes, 10 de agosto de 2012

XIX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO 12 DE AGOSTO DE 2012





XIX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
12 DE AGOSTO DE 2012

MONICIÓN DE ENTRADA:

Sean todos bienvenidos a la Eucaristía. El amor hace milagros. Y el amor de Dios hace milagros enormes, de difícil medida para la condición humana. Esto es lo que aprenderemos de la Palabra en este domingo. Y ese amor, en forma de Pan nos ayuda en momentos de cansancio, en los que las preocupaciones, los problemas nos superan. Sentimos ganas, como Elías, de dormirnos y no despertar. Queremos “tirar la toalla”, sin darnos cuenta que ahí es donde nos sacude y nos agarra el Señor. En el desierto de la vida los caminos se hacen al andar. En el día a día. En cada esfuerzo realizado. Uno a uno. Y tenemos un alimento muy especial para continuar nuestra marcha. Es el Pan bajado del cielo que Jesús nos ofrece.

CANTO DE ENTRADA.

RITOS INICIALES

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo

AMEN

La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo esté con todos ustedes

Y CON TU ESPIRITU

ACTO PENITENCIAL.

El Señor Jesús, que nos invita a la mesa de la Palabra y de la Eucaristía, nos llama ahora a la conversión. Reconozcamos, pues, que somos pecadores e invoquemos con esperanza la misericordia de Dios.

(SILENCIO BREVE)

Yo confieso ante Dios todopoderoso y ante ustedes, hermanos,
que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión:
Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.
Por eso ruego a santa María, siempre Virgen,
a los ángeles, a los santos y a ustedes, hermanos,
que intercedan por mí ante Dios, nuestro Señor.

CANTO DE PENITENCIA. SEÑOR TEN PIEDAD

Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.

AMEN.

Gloria a Dios en cielo
Y EN LA TIERRA PAZ A LOS HOMBRES QUE AMA EL SEÑOR. POR TU INMENSA GLORIA TE ALABAMOS, TE BENDECIMOS, TE ADORAMOS, TE GLORIFICAMOS, TE DAMOS GRACIAS, SEÑOR DIOS, REY CELESTIAL, DIOS PADRE TODOPODEROSO. SEÑOR, HIJO ÚNICO JESUCRISTO. SEÑOR DIOS, CORDERO DE DIOS, HIJO DEL PADRE; TÚ QUE QUITAS EL PECADO DEL MUNDO, TEN PIEDAD DE NOSOTROS; TÚ QUE QUITAS EL PECADO DEL MUNDO, ATIENDE NUESTRA SÚPLICA; TÚ QUE ESTÁS SENTADO A LA DERECHA DEL PADRE, TEN PIEDAD DE NOSOTROS; PORQUE SÓLO TÚ ERES SANTO, SÓLO TÚ SEÑOR, SÓLO TÚ ALTÍSIMO, JESUCRISTO, CON EL ESPÍRITU SANTO EN LA GLORIA DE DIOS PADRE.

AMÉN.

ORACIÓN COLECTA

OREMOS

Dios todopoderoso y eterno, a quien podemos llamar Padre, aumenta en nuestros corazones el espíritu filial, para que merezcamos alcanzar la herencia prometida.

Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo.

AMEN

MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA:

“Dios se acerca a Elías para reanimarlo”. Llena de esperanza esta frase de la primera lectura, del Libro Primero de los Reyes. En toda crisis siempre llega “el día después”. En este mundo con tantas crisis de aburrimiento, de monotonía, de cosas que se repiten, parece que perdemos la esperanza de que Dios llegue para reanimarnos. Pero Él llegará, ¡seguro!.

PRIMERA LECTURA

Con la fuerza de aquel alimento, caminó hasta el monte de Dios.

Lectura del primer libro de los Reyes.

En aquellos días, Elías continuó por el desierto una jornada de camino, y, al final, se sentó bajo una retama y se deseó la muerte:
- «¡Basta, Señor! ¡Quítame la vida, que yo no valgo más que mis padres!»
Se echó bajo la retama y se durmió. De pronto un ángel lo tocó y le dijo:
- «¡Levántate, come!»
Miró Elías, y vio a su cabecera un pan cocido sobre piedras y un jarro de agua. Comió, bebió y se volvió a echar. Pero el ángel del Señor le volvió a tocar y le dijo:
- «¡Levántate, come!, que el camino es superior a tus fuerzas.»
Elías se levantó, comió y bebió, y, con la fuerza de aquel alimento, caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta el Horeb, el monte de Dios.

Palabra de Dios.
TE ALABAMOS SEÑOR

SALMO RESPONSORIAL

GUSTEN Y VEAN QUÉ BUENO ES EL SEÑOR.

Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren.

GUSTEN Y VEAN QUÉ BUENO ES EL SEÑOR.

Proclamen conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor,
y me respondió,
me libró de todas mis ansias.

GUSTEN Y VEAN QUÉ BUENO ES EL SEÑOR.

Contémplenlo, y quedaran radiantes,
Su rostro no se avergonzará.
Si el afligido invoca al Señor,
él lo escucha y lo salva de sus angustias.

GUSTEN Y VEAN QUÉ BUENO ES EL SEÑOR.

El ángel del Señor acampa
en torno a sus fieles y los protege.
Gusten y vean qué bueno,
es el Señor,
dichoso el que se acoge a él.

GUSTEN Y VEAN QUÉ BUENO ES EL SEÑOR.

MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA:

Esperamos el alimento que lleva a vivir en el amor, como nos dice San Pablo en la Carta a los Efesios, que es nuestra segunda lectura. Un camino donde no exista la amargura, la ira, los enfados, los insultos, un camino que nos lleve a Dios y a los hermanos.

SEGUNDA LECTURA

Vivan en el amor como Cristo.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios

Hermanos:

No pongan triste al Espíritu Santo de Dios con que él les ha marcado para el día de la liberación final.
Destierren de ustedes la amargura, la ira, los enfados e insultos y toda la maldad.
Sean buenos, comprensivos, perdónense unos a otros como Dios les perdonó en Cristo.
Sean imitadores de Dios, como hijos queridos, y vivan en el amor como Cristo les amó y se entregó por nosotros a Dios como oblación y víctima de suave olor.

Palabra de Dios.
TE ALABAMOS SEÑOR

MONICIÓN AL EVANGELIO

Nosotros sabemos que el amor nos lleva al hermano y que este sentimiento nace de Dios. Y todos juntos nos alimentamos de “Pan bajado del cielo”, como oiremos en el evangelio de Juan. Pero no era así en tiempos de Jesús y cuando Él decía esas cosas sus coetáneos desconfiaban. Pero Él los enseñaba el camino de vida Eterna.

CANTO.

EVANGELIO

Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo.

+ Lectura del santo evangelio según San Juan

En aquel tiempo, los judíos criticaban a Jesús porque había dicho:
«Yo soy el pan bajado del cielo», y decían:
- «¿No es éste Jesús, el hijo de José? ¿No conocemos a su padre y a su madre? ¿Cómo dice ahora que ha bajado del cielo?»
Jesús tomó la palabra y les dijo:
- «-No critiquen. Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre que me ha enviado. Y yo lo resucitaré el último día. Está escrito en los profetas: "Serán todos discípulos de Dios." Todo el que escucha lo que dice el Padre y aprende viene a mí. No es que nadie haya visto al Padre, a no ser el que procede de Dios: ése ha visto al Padre. Se los aseguro: el que cree tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Sus padres comieron en el desierto el maná y murieron: éste es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo.».

Palabra del Señor
GLORIA A TI SEÑOR JESUS

HOMILÍA

CREDO
Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilatos, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo; la Santa Iglesia Católica, la comunión de los Santos; el perdón de los pecados; la resurrección de los muertos; y la vida eterna.

AMEN

ORACION DE LOS FIELES

En el caminar de nuestra vida, sentimos como flaquean nuestras fuerzas, acudimos al Padre sabiendo que él nos da el Pan que todos necesitamos:

PADRE, DANOS EL PAN DE CADA DÍA.

1.- Por el Papa, para que en estos días de descanso, pueda como Elías, tomar fuerza para el camino y logre así guiar a la Iglesia hacia la Casa del Padre.
OREMOS

PADRE, DANOS EL PAN DE CADA DÍA.

2.- Por todos los gobernantes del mundo para que Dios guie sus decisiones y así guíen al mundo por caminos de paz y prosperidad.
OREMOS

PADRE, DANOS EL PAN DE CADA DÍA.

3.- Por todos los que pasan necesidad para que nunca les falte el apoyo de sus hermanos en la fe.
OREMOS

PADRE, DANOS EL PAN DE CADA DÍA.

4.- Por todos los que se encuentran sin trabajo, para que pronto cambie su situación y pueda llevar una vida digna.
OREMOS

PADRE, DANOS EL PAN DE CADA DÍA.

5.- Por las familias cristianas para que aprovechen estos días de más convivencia entre ellos, para crecer en la unidad y el amor a Dios.
OREMOS

PADRE, DANOS EL PAN DE CADA DÍA.

6.- Por todos los que nos reunimos en torno a tu mesa, para que el pan eucarístico, nos lleve a una conversión cada vez más perfecta.
OREMOS

PADRE, DANOS EL PAN DE CADA DÍA.

Padre, estas son las necesidades que tu pueblo te presenta con la confianza de que serán atendidas. Te lo pedimos por tu Hijo Jesucristo Nuestro Señor.

AMÉN

CANTO DE OFERTORIO

LITURGIA EUCARÍSTICA

Oren, hermanos, para que, llevando al altar los gozos y las fatigas de cada día nos dispongamos a ofrecer el sacrificio agradable a Dios, Padre todopoderoso.

EL SEÑOR RECIBA DE TUS MANOS, ÉSTE SACRIFICIO, PARA ALABANZA Y GLORIA DE SU NOMBRE, PARA NUESTRO BIEN Y EL DE TODA SU SANTA IGLESIA.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, los dones que le has dado a tu Iglesia para que pueda ofrecértelos, y transformarlos en sacramento de nuestra salvación.
Por Jesucristo Nuestro Señor

AMEN

PREFACIO

El Señor este con ustedes.
Y CON TU ESPÍRITU
Levantemos el corazón
LO TENEMOS LEVANTADO HACIA EL SEÑOR
Demos gracias al Señor nuestro Dios
ES JUSTO Y NECESARIO

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias, Padre santo, siempre y en todo lugar, por Jesucristo, tu Hijo amado.

Porque tu amor al mundo fue tan misericordioso que no sólo nos enviaste como redentor a tu propio Hijo, sino que en todo lo quisiste semejante al hombre, menos en el pecado, para poder así amar en nosotros lo que amabas en él. Con su obediencia has restaurado aquellos dones que por nuestra desobediencia habíamos perdido.

Por eso, con los ángeles y los santos, proclamamos tu gloria diciendo:

SANTO CANTO

SANTO, SANTO, SANTO ES EL SEÑOR DIOS DEL UNIVERSO.
LLENOS ESTÁN EL CIELO Y LA TIERRA DE TU GLORIA.
HOSSANA EN EL CIELO.
BENDITO EL QUE VIENE EN EL NOMBRE DEL SEÑOR.
HOSSANA EN EL CIELO

PLEGARIA EUCARÍSTICA II


Santo eres en verdad, Señor, fuente de toda santidad; por eso te pedimos que santifiques estos dones con la efusión de tu Espíritu, de manera que sean para nosotros Cuerpo y + Sangre de Jesucristo, nuestro Señor.

El cual, cuando iba a ser entregado a su Pasión, voluntariamente aceptada, tomó pan, dándote gracias, lo partió y lo dio a sus discípulos diciendo:
"Tomen y coman todos de él, porque esto es mi Cuerpo, que será entregado por ustedes".

Del mismo modo, acabada la cena, tomó el cáliz y, dándote gracias de nuevo, lo pasó a sus discípulos, diciendo:

"Tomen y beban todos de él, porque éste es el cáliz de mi Sangre, Sangre de la alianza nueva y eterna, que será derramada por ustedes y por todos los hombres para el perdón de los pecados.

Hagan esto en conmemoración mía".

Este es el sacramento de nuestra fe.

ANUNCIAMOS TU MUERTE, PROCLAMAMOS TU RESURRECCIÓN. ¡VEN, SEÑOR JESÚS!

Así, pues, Padre, al celebrar ahora el memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo, te ofrecemos el pan de vida y el cáliz de salvación y te damos gracias porque nos haces dignos de servirte en tu presencia.
Te pedimos humildemente que el Espíritu Santo congregue en la unidad a cuantos participamos del Cuerpo y Sangre de Cristo.
Acuérdate, Señor, de tu Iglesia extendida por toda la tierra; y reunida aquí en el domingo, día en que Cristo ha vencido a la muerte y nos ha hecho partícipes de su vida inmortal; y con el Papa BENEDICTO XVI, con nuestro Arzobispo BALTASAR, su Obispo Auxiliar LUIS ALFONSO y todos los pastores que cuidan de tu pueblo, llévala a su perfección por la caridad.

Acuérdate también de nuestros hermanos que durmieron con la esperanza de la resurrección y de todos los que han muerto en tu misericordia; admítelos a contemplar la luz de tu rostro.

Ten misericordia de todos nosotros, y así, con María, la Virgen Madre de Dios, San José, su Esposo, los apóstoles, San Juan Bosco y cuantos vivieron en tu amistad a través de los tiempos, merezcamos, por tu Hijo Jesucristo, compartir la vida eterna y cantar tus alabanzas.

POR CRISTO, CON ÉL Y EN ÉL, A TI, DIOS PADRE OMNIPOTENTE, EN LA UNIDAD DEL ESPÍRITU SANTO, TODO HONOR Y TODA GLORIA POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS.

AMÉN.

RITO DE LA COMUNIÓN

Antes de participar en el banquete de la Eucaristía, signo de reconciliación y vínculo de unión fraterna, oremos juntos como el Señor nos ha enseñado:

PADRE NUESTRO, QUE ESTAS EN EL CIELO, SANTIFICADO SEA TU NOMBRE, VENGA A NOSOTROS TU REINO, HÁGASE TU VOLUNTAD ASÍ EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO.
DANOS HOY NUESTRO PAN DE CADA DÍA.
PERDONA NUESTRAS OFENSAS COMO TAMBIÉN NOSOTROS PERDONAMOS A QUIENES NOS OFENDEN.
NO NOS DEJES CAER EN LA TENTACIÓN Y LÍBRANOS DE TODO MAL

Líbranos Señor de todos los males del cuerpo y del espíritu y concédenos la paz en nuestros días, para que ayudados por tu misericordia podamos vivir libres de pecado y protegidos de toda inquietud, mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro Salvador Jesucristo.

TUYO ES EL REINO, TUYO EL PODER Y LA GLORIA, POR SIEMPRE SEÑOR.

Señor Jesucristo, tú dijiste a los apóstoles: "La paz les dejo, mi paz les doy". Que tu Iglesia alcance esa paz y la unidad. Y, a nosotros pecadores, absueltos de condena y reprobación, presérvanos del mal y consérvanos en tu amor para que, liberados, por tu ternura y tu compasión, de toda angustia y tentación; vigilantes reconozcamos cada día, tu gloriosa manifestación.

AMEN

La paz del Señor esté siempre con ustedes

Y CON TU ESPIRITU

En el espíritu de Cristo que se ha manifestado hoy dense fraternalmente el saludo de la paz.

CANTO DE LA PAZ

FRACCIÓN DEL PAN

CANTO
CORDERO DE DIOS, QUE QUITAS EL PECADO DEL MUNDO, TEN PIEDAD DE NOSOTROS.
CORDERO DE DIOS, QUE QUITAS EL PECADO DEL MUNDO, TEN PIEDAD DE NOSOTROS.
CORDERO DE DIOS, QUE QUITAS EL PECADO DEL MUNDO, DANOS LA PAZ.

Este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Dichosos los invitados a la cena del Señor.

SEÑOR, NO SOY DIGNO DE QUE ENTRES EN MI CASA, PERO UNA PALABRA TUYA BASTARÁ PARA SANARME

El Cuerpo y la Sangre de Cristo nos guarden para la vida eterna.

AMEN

COMUNION

MONICION DE DESPEDIDA

Debemos contagiarnos de la felicidad total que Jesús quiere darnos con su Pan y con su Palabra. No desaprovechemos este momento grande de amor y de alegría.

ORACIÓN DESPUES DE LA COMUNIÓN

OREMOS

La comunión en tus sacramentos nos salve, Señor, y nos afiance en la luz de tu verdad.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

AMEN

RITOS DE CONCLUSIÓN

El Señor, este con ustedes
Y CON TU ESPÍRITU

La bendición de Dios todopoderoso, que es amor, Padre, Hijo + y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre.

AMÉN

Con la gracia y el amor del Padre, podemos irnos en Paz.

DEMOS GRACIAS A DIOS.

viernes, 3 de agosto de 2012

XVIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO 05 DE AGOSTO DE 2012


XVIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
05 DE AGOSTO DE 2012

MONICIÓN DE ENTRADA:

Hoy tiene una relevancia especial porque Jesús inicia su discurso sobre el Pan del Cielo nos ocupará varios domingos del mes de agosto. Es un avance maravilloso de la institución de la Eucaristía que Él hará durante la cena del Jueves Santo. Estamos en un tiempo especialmente apropiado para meditar en nuestras grandes verdades y la Eucaristía es una de ellas. Hoy, pues, se nos antoja que es un domingo muy especial: huele a pan fresco recién hecho, a Pan del Cielo que nos salva. Iniciemos con alegría nuestra celebración.

CANTO DE ENTRADA.

RITOS INICIALES

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo

AMEN

La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo esté con todos ustedes

Y CON TU ESPIRITU

ACTO PENITENCIAL.

El Señor Jesús, que nos invita a la mesa de la Palabra y de la Eucaristía, nos llama ahora a la conversión. Reconozcamos, pues, que somos pecadores e invoquemos con esperanza la misericordia de Dios.

(SILENCIO BREVE)

Yo confieso ante Dios todopoderoso y ante ustedes, hermanos,
que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión:
Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.
Por eso ruego a santa María, siempre Virgen,
a los ángeles, a los santos y a ustedes, hermanos,
que intercedan por mí ante Dios, nuestro Señor.

CANTO DE PENITENCIA. SEÑOR TEN PIEDAD

Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.

AMEN.
Gloria a Dios en cielo
Y EN LA TIERRA PAZ A LOS HOMBRES QUE AMA EL SEÑOR. POR TU INMENSA GLORIA TE ALABAMOS, TE BENDECIMOS, TE ADORAMOS, TE GLORIFICAMOS, TE DAMOS GRACIAS, SEÑOR DIOS, REY CELESTIAL, DIOS PADRE TODOPODEROSO. SEÑOR, HIJO ÚNICO JESUCRISTO. SEÑOR DIOS, CORDERO DE DIOS, HIJO DEL PADRE; TÚ QUE QUITAS EL PECADO DEL MUNDO, TEN PIEDAD DE NOSOTROS; TÚ QUE QUITAS EL PECADO DEL MUNDO, ATIENDE NUESTRA SÚPLICA; TÚ QUE ESTÁS SENTADO A LA DERECHA DEL PADRE, TEN PIEDAD DE NOSOTROS; PORQUE SÓLO TÚ ERES SANTO, SÓLO TÚ SEÑOR, SÓLO TÚ ALTÍSIMO, JESUCRISTO, CON EL ESPÍRITU SANTO EN LA GLORIA DE DIOS PADRE.

AMÉN.

ORACIÓN COLECTA

OREMOS

Ven, Señor, en ayuda de tus hijos; derrama tu bondad inagotable sobre los que te suplican, y renueva y protege la obra de tus manos en favor de los que te alaban como creador y como guía.

Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo.

AMEN

MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA:

La primera lectura procede del capítulo 16 del Libro del Éxodo y nos narra como el pueblo judío, peregrino por el desierto, recibió el alimento que Dios envía del cielo: el maná. Es un claro antecedente de nuestra Eucaristía con la diferencia –claro—que nosotros en ella, por amor de Jesús, comemos a nuestro propio Dios.

PRIMERA LECTURA
Yo haré llover pan del cielo.
Lectura del segundo libro del Éxodo.

En aquellos días, la comunidad de los israelitas protestó contra Moisés y Aarón en el desierto, diciendo:
-«¡Ojalá hubiéramos muerto a manos del Señor en Egipto, cuando nos sentábamos junto a la olla de carne y comíamos pan hasta hartarnos! Nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda esta comunidad.»
El Señor dijo a Moisés:
- «Yo haré llover pan del cielo: que el pueblo salga a recoger la ración de cada día; lo pondré a prueba a ver si guarda mi ley o no. He oído las murmuraciones de los israelitas. Diles: "Hacia el crepúsculo comerán carne, por la mañana se saciaran de pan; para que sepan que yo soy el Señor, su Dios. "»
Por la tarde, una banda de codornices cubrió todo el campamento; por la mañana, había una capa de rocío alrededor del campamento. Cuando se evaporó la capa de rocío, apareció en la superficie del desierto un polvo fino, parecido a la escarcha. Al verlo, los israelitas se dijeron:
- «¿Qué es esto?»                                         
Pues no sabían lo que era. Moisés les dijo:
- «Es el pan que el Señor les da de comer.».

Palabra de Dios.
TE ALABAMOS SEÑOR

SALMO RESPONSORIAL

EL SEÑOR LES DIO UN TRIGO CELESTE.

Lo que oímos y aprendimos,
lo que nuestros padres nos contaron,
lo contaremos a la futura generación:
las alabanzas del Señor, su poder.

EL SEÑOR LES DIO UN TRIGO CELESTE.

Dio orden a las altas nubes,
abrió las compuertas del cielo:
hizo llover sobre ellos maná,
les dio un trigo celeste.

EL SEÑOR LES DIO UN TRIGO CELESTE.

Y el hombre comió pan de ángeles,
les mandó provisiones hasta la hartura.
Los hizo entrar por las santas fronteras,
hasta el monte que su diestra había adquirido.

EL SEÑOR LES DIO UN TRIGO CELESTE.

MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA:

San Pablo, en la Carta a los Efesios, habla de una transformación profunda de los convertidos. Nuestra segunda lectura de hoy va a manifestar, sobre todo, el poder renovador del Espíritu, que nos otorga una nueva condición humana, creada a imagen de Dios, con justicia y santidad verdaderas.

SEGUNDA LECTURA

Vístanse de la nueva condición humana, creada a imagen de Dios.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios

Hermanos:

Esto es lo que digo y aseguro en el Señor: que no anden ya como los gentiles, que andan en la vaciedad de sus criterios.
Ustedes, en cambio, no es así como han aprendido a Cristo, si es que es él a quien han oído y en él fueron adoctrinados, tal como es la verdad en Cristo Jesús; es decir, a abandonar el anterior modo de vivir, el hombre vicio corrompido por deseos seductores, a renovaros en la mente y en el espíritu y a vestirse de la nueva condición humana, creada a imagen de Dios: justicia y santidad verdaderas.

Palabra de Dios.
TE ALABAMOS SEÑOR

MONICIÓN AL EVANGELIO

Como ya decíamos en la monición de entrada Jesús de Nazaret nos va a ir explicando hoy –y en domingos sucesivos—el llamado “Discurso del Pan”, y que no es otra cosa que un avance profético de lo que será la Eucaristía, instituida el Jueves Santo. Es el evangelista San Juan quien recoge dichas palabras que son, sin duda, de entre las más sublimes de todo el Evangelio. Escuchemos hoy, pues, con una muy especial atención.

CANTO.

EVANGELIO

El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí no pasará sed.
+ Lectura del santo evangelio según San Juan

En aquel tiempo, cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús., Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron:
- «Maestro, ¿cuándo has venido aquí?»
Jesús les contestó:
- «Se los aseguro, me buscan, no porque han visto signos, sino porque comieron pan hasta saciarse.
Trabajen, no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que les dará el Hijo del hombre; pues a éste lo ha sellado el Padre, Dios.»
Ellos le preguntaron:
- «Y, ¿qué obras tenemos que hacer para trabajar en lo que Dios quiere?»
Respondió Jesús:
- «La obra que Dios quiere es ésta: que crean en el que él ha enviado.»
Le replicaron:
- «¿Y qué signo vemos que haces tú, para que creamos en ti? ¿Cuál es tu obra? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: "Les dio a comer pan del cielo."»
Jesús les replicó:
- «Les aseguro que no fue Moisés quien les dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que les da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo.»
Entonces le dijeron:
- «Señor, danos siempre de este pan.»
Jesús les contestó:
- «Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed.».

Palabra del Señor
GLORIA A TI SEÑOR JESUS

HOMILIA

CREDO
Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilatos, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo; la Santa Iglesia Católica, la comunión de los Santos; el perdón de los pecados; la resurrección de los muertos; y la vida eterna.

AMEN

ORACION DE LOS FIELES

Al igual que a los israelitas, a veces se nos hace difícil el caminar. Son muchas las contrariedades de la vida, por eso confiadamente, te presentamos estas súplicas, repitiendo:

PADRE, DANOS ESE TRIGO CELESTE.
1.- Te pedimos por el Papa para que ante todos los ataques que reciba permanezca fuerte en Cristo el único pan bajado del cielo.
OREMOS

PADRE, DANOS ESE TRIGO CELESTE.

2.- Te pedimos por todos los ciudadanos del mundo para que pronto se arreglen todas las desigualdades que el hombre ha provocado.
OREMOS

PADRE, DANOS ESE TRIGO CELESTE.

3.- Te pedimos por todos aquellos que viven lejos de sus casas para que nunca les falte lo necesario.
OREMOS

PADRE, DANOS ESE TRIGO CELESTE.

4.- Por los enfermos y sus cuidadores, para que sostenidos por la fuerza de Cristo, soporten los malos momentos y pronto se vean restablecidos.
OREMOS

PADRE, DANOS ESE TRIGO CELESTE.

5.- Por las familias, para que nunca les falte el pan cotidiano, ni dejen de buscar el Pan que baja del cielo.
OREMOS

PADRE, DANOS ESE TRIGO CELESTE.

6.- Por todos nosotros para que estemos siempre atentos a la Palabra del Señor y frecuentemos su compañía.
OREMOS

PADRE, DANOS ESE TRIGO CELESTE.

Padre, atiende estas necesidades que tu pueblo te presenta, sabiendo que eres Tú el que nos mandas el buen tiempo y las buenas cosechas.

AMÉN

CANTO DE OFERTORIO

LITURGIA EUCARÍSTICA

Oren, hermanos, para que, llevando al altar los gozos y las fatigas de cada día nos dispongamos a ofrecer el sacrificio agradable a Dios, Padre todopoderoso.

EL SEÑOR RECIBA DE TUS MANOS, ÉSTE SACRIFICIO, PARA ALABANZA Y GLORIA DE SU NOMBRE, PARA NUESTRO BIEN Y EL DE TODA SU SANTA IGLESIA.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Santifica, Señor, estos dones, acepta la ofrenda de este sacrificio espiritual y a nosotros transfórmanos en oblación perenne.
Por Jesucristo Nuestro Señor

AMEN

PREFACIO

El Señor este con ustedes.
Y CON TU ESPÍRITU
Levantemos el corazón
LO TENEMOS LEVANTADO HACIA EL SEÑOR
Demos gracias al Señor nuestro Dios
ES JUSTO Y NECESARIO

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias, Padre santo, siempre y en todo lugar, por Jesucristo, tu Hijo amado.

Porque has querido reunir de nuevo, por la sangre de tu Hijo y la fuerza del Espíritu, a los hijos dispersos por el pecado; de este modo tu Iglesia, unificada por virtud y a imagen de la Trinidad, aparece ante el mundo como cuerpo de Cristo y templo del Espíritu, para alabanza de tu infinita sabiduría.

Por eso, con los ángeles y los santos, proclamamos tu gloria diciendo:

SANTO CANTO

SANTO, SANTO, SANTO ES EL SEÑOR DIOS DEL UNIVERSO.
LLENOS ESTÁN EL CIELO Y LA TIERRA DE TU GLORIA.
HOSSANA EN EL CIELO.
BENDITO EL QUE VIENE EN EL NOMBRE DEL SEÑOR.
HOSSANA EN EL CIELO

PLEGARIA EUCARÍSTICA II


Santo eres en verdad, Señor, fuente de toda santidad; por eso te pedimos que santifiques estos dones con la efusión de tu Espíritu, de manera que sean para nosotros Cuerpo y + Sangre de Jesucristo, nuestro Señor.

El cual, cuando iba a ser entregado a su Pasión, voluntariamente aceptada, tomó pan, dándote gracias, lo partió y lo dio a sus discípulos diciendo:
"Tomen y coman todos de él, porque esto es mi Cuerpo, que será entregado por ustedes".

Del mismo modo, acabada la cena, tomó el cáliz y, dándote gracias de nuevo, lo pasó a sus discípulos, diciendo:

"Tomen y beban todos de él, porque éste es el cáliz de mi Sangre, Sangre de la alianza nueva y eterna, que será derramada por ustedes y por todos los hombres para el perdón de los pecados.

Hagan esto en conmemoración mía".

Este es el sacramento de nuestra fe.

ANUNCIAMOS TU MUERTE, PROCLAMAMOS TU RESURRECCIÓN. ¡VEN, SEÑOR JESÚS!

Así, pues, Padre, al celebrar ahora el memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo, te ofrecemos el pan de vida y el cáliz de salvación y te damos gracias porque nos haces dignos de servirte en tu presencia.
Te pedimos humildemente que el Espíritu Santo congregue en la unidad a cuantos participamos del Cuerpo y Sangre de Cristo.
Acuérdate, Señor, de tu Iglesia extendida por toda la tierra; y reunida aquí en el domingo, día en que Cristo ha vencido a la muerte y nos ha hecho partícipes de su vida inmortal; y con el Papa BENEDICTO XVI, con nuestro Arzobispo BALTASAR, su Obispo Auxiliar LUIS ALFONSO y todos los pastores que cuidan de tu pueblo, llévala a su perfección por la caridad.

Acuérdate también de nuestros hermanos que durmieron con la esperanza de la resurrección y de todos los que han muerto en tu misericordia; admítelos a contemplar la luz de tu rostro.

Ten misericordia de todos nosotros, y así, con María, la Virgen Madre de Dios, San José, su Esposo, los apóstoles, San Juan Bosco y cuantos vivieron en tu amistad a través de los tiempos, merezcamos, por tu Hijo Jesucristo, compartir la vida eterna y cantar tus alabanzas.

POR CRISTO, CON ÉL Y EN ÉL, A TI, DIOS PADRE OMNIPOTENTE, EN LA UNIDAD DEL ESPÍRITU SANTO, TODO HONOR Y TODA GLORIA POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS.

AMÉN.

RITO DE LA COMUNIÓN

Antes de participar en el banquete de la Eucaristía, signo de reconciliación y vínculo de unión fraterna, oremos juntos como el Señor nos ha enseñado:

PADRE NUESTRO, QUE ESTAS EN EL CIELO, SANTIFICADO SEA TU NOMBRE, VENGA A NOSOTROS TU REINO, HÁGASE TU VOLUNTAD ASÍ EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO.
DANOS HOY NUESTRO PAN DE CADA DÍA.
PERDONA NUESTRAS OFENSAS COMO TAMBIÉN NOSOTROS PERDONAMOS A QUIENES NOS OFENDEN.
NO NOS DEJES CAER EN LA TENTACIÓN Y LÍBRANOS DE TODO MAL

Líbranos Señor de todos los males del cuerpo y del espíritu y concédenos la paz en nuestros días, para que ayudados por tu misericordia podamos vivir libres de pecado y protegidos de toda inquietud, mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro Salvador Jesucristo.

TUYO ES EL REINO, TUYO EL PODER Y LA GLORIA, POR SIEMPRE SEÑOR.

Señor Jesucristo, tú dijiste a los apóstoles: "La paz les dejo, mi paz les doy". Que tu Iglesia alcance esa paz y la unidad. Y, a nosotros pecadores, absueltos de condena y reprobación, presérvanos del mal y consérvanos en tu amor para que, liberados, por tu ternura y tu compasión, de toda angustia y tentación; vigilantes reconozcamos cada día, tu gloriosa manifestación.

AMEN

La paz del Señor esté siempre con ustedes

Y CON TU ESPIRITU

En el espíritu de Cristo que se ha manifestado hoy dense fraternalmente el saludo de la paz.

CANTO DE LA PAZ

FRACCION DEL PAN

CANTO
CORDERO DE DIOS, QUE QUITAS EL PECADO DEL MUNDO, TEN PIEDAD DE NOSOTROS.
CORDERO DE DIOS, QUE QUITAS EL PECADO DEL MUNDO, TEN PIEDAD DE NOSOTROS.
CORDERO DE DIOS, QUE QUITAS EL PECADO DEL MUNDO, DANOS LA PAZ.

Este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Dichosos los invitados a la cena del Señor.

SEÑOR, NO SOY DIGNO DE QUE ENTRES EN MI CASA, PERO UNA PALABRA TUYA BASTARÁ PARA SANARME

El Cuerpo y la Sangre de Cristo nos guarden para la vida eterna.

AMEN

COMUNION

MONICION DE DESPEDIDA

Salgamos felices de la Eucaristía. Jesús por medio del Pan bajado del Cielo nos muestra una lección suprema de amor. Ojalá seamos capaces nosotros de llevar a nuestra vida cotidiana tanto amor como Jesús nos da.

ORACIÓN DESPUES DE LA COMUNIÓN

OREMOS

A quienes has renovado con el pan del cielo, protégelos siempre con tu auxilio, Señor, y, ya que no cesas de reconfortarlos, haz que sean dignos de la redención eterna.

Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
AMEN

RITOS DE CONCLUSIÓN

El Señor, este con ustedes
Y CON TU ESPÍRITU

La bendición de Dios todopoderoso, que es amor, Padre, Hijo + y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre.

AMÉN

Con la gracia y el amor del Padre, podemos irnos en Paz.

DEMOS GRACIAS A DIOS.